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La Armada  »  Otros  »  Historia Militar  » Tema: Despliegues en la Antigüedad
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Durante toda la semana voy a ir preparando los cambios, y creo que es buen momento para si tenéis peticiones sobre el sistema del foro, indicarlos y veremos que se puede hacer, en cualquier caso será bueno oír todas vuestras recomendaciones para este o las siguientes modificaciones.

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Despliegues en la Antigüedad
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Categoría:
I
* is Sir Nigel
Alférez (2816 puntos)

#16
27/09/12, 16:10
Muchas gracias, Amonpharetos. :)

     
I
* au Blooze
Suboficial Mayor (1272 puntos)

#17
27/09/12, 21:02
En la cita de Polibio tienes gran parte de esto, con cálculos de cuánto ocupa cada unidad. Me resulta muy interesante que diga expresamente que la caballería precisaba de tener a su lado un espacio vacío igual a su frente para poder hacer movimientos con efectividad y que nunca se desplegaban en más de ocho en fondo. Los combates de caballería debía de ser una sucesión de idas y venidas, muy alejadas de las cargas que solemos ver en las películas.

Para la infantería también se dan datos en función de la estimación de lo que ocupaba cada soldado. Creo que en otro lugar se compara esto con lo que ocupaba un romano. Es material interesante para poder sacar uno sus propias conclusiones.
Ciertamente hay datos, y aunque muy jugosos ultimamente este tema me trae de cabeza y es algo que muchos reglamentos se pasan por el arco de triunfo:D.

Por cierto, algo me falla en los datos de Polibio ya que por mis calculos (tomando como base los de otra gente :)) si que me cabe perfectamente el ejercito de Alejandro en los 2,5 Km de Issos. Los calculos sobre Dario como siempre suenan bastante especulativos.

PS: ¿Hablaras sobre densidades de formaciones o del espacio que ocupaban estas?
...Lo de los espacios habría que aclarar que existe más de una teoría, hablar sobre los diferentes ejércitos y formaciones, etc. Haré lo que pueda, pero también puede ponerlo otro que todo el mundo puede participar.  :)
Es precisamente a lo que me referia, me imagino que sobre los celtas no hay mucho dato, pero siempre se puede extrapolar de los otros conocidos.

El primer post lo situo en el siglo XVII o XVIII cambiando los nombres de los protagonistas/naciones y no me desencaja lo mas minimo.

¿También se producían esos tiempos de espera y despliegues antes de las verdaderas batallas? La verdad es que no sé mucho sobre esos siglos.
Bastante a menudo, los despliegues lineales de esa epoca eran, por lo que parece, algo realmente lento. Lei que en uno de ellos (Rocoux) los franceses tuvieron tiempo de avituallarse de las cantineras y hasta bailar durante las pausas, y aun estando formados en columna de aproximacion. Piensa que se movian relativamente rapido en columna, pero entre que formaban la linea, se ajustaba esta a los deseos del general y avanzaban manteniendo un frente estable podian pasar literalmente horas.

Muy buena la continuacion con la batalla del Sambre :)

     
I
* is Sir Nigel
Alférez (2816 puntos)

#18
28/09/12, 12:51
El despliegue en Grecia.

El mapa que podéis ver es el de la batalla de Mantinea. Es una batalla del final del período clásico, así que no es una batalla hoplítica "pura". La caballería y las tropas ligeras ya tenían mucha mayor importancia que antes, pero sirve para mostrar la evolución de las formaciones hoplitas.


Los aliados (en rojo) estaban encabezados por Esparta, y los Beocios (violeta) por Tebas.

La disposición espartana de la línea de hoplitas es la clásica. La formación de hoplitas era cerrada y rígida, y desde su origen se había considerado que el extremo derecho de la línea era el más peligroso (por eso de que los soldados llevaban el escudo a la izquierda). Este factor puramente práctico se convirtió también en un elemento de prestigio: las mejores tropas se situaban en esa posición. El segundo lugar más peligroso era el otro extremo de la línea, y también este lugar estaba reservado para las que se consideraban las segundas mejores unidades. En esta batalla los espartanos estaban situados en el extremo derecho y los atenienses en el izquierdo (lo mismo había ocurrido contra los persas en Platea). A continuación, el tercer lugar de honor era situarse junto a los del extremo derecho y el honor iba disminuyendo a medida que se iba moviendo uno hacia la izquierda.

En una batalla entre dos falanges clásicas lo habitual era que uno de los extremos derechos aplastara al extremo izquierdo enemigo. El que antes lo consiguiera vencía. Los espartanos eran los más hábiles haciendo esto. Como podemos ver, ya desde un comienzo la falange tenía un punto de gravedad asimétrico, y esto era usado conscientemente para conseguir la victoria. Sin embargo, había una preocupación por mantener la uniformidad de la línea, y de ahí que las segundas mejores tropas se situaran en la izquierda. El centro era el lugar menos importante: ni existía la preocupación de que rompiese ni se usaba de una forma agresiva.

Creo que es importante remarcar que en su origen los combates de falanges eran combates muy pequeños y con ejércitos formados casi exclusivamente de hoplitas. El asunto de la peligrosidad del extremo de la línea se puede entender en este contexto. En batallas con decenas de miles de hombres, caballería y tropas ligeras, una falange estaría perfectamente cubierta en sus flancos. Sin embargo, cuando se llegó a esta fase de desarrollo no desapareció la estrategia asimétrica, sino que se acentuó. La peligrosidad de los extremos ya no era tan importante, pero se había aprendido que sí lo era la concentración de fuerza en un punto.

Y aquí llegamos a Epaminondas y el despliegue de los tebanos. Si lo importante era golpear duro en un punto, Epaminondas decidió que lo mejor era golpear en donde más doliera. Se concentró a las mejores tropas en la izquierda (frente a los espartanos) y se hizo una formación de 50 en profundidad (frente a los 8 ó 12 habituales). El resto era secundario, así que se "negó" el combate manteniendo al resto de la falange más atrás. A esto Epaminondas lo llamó "aplastar la cabeza de la serpiente", y de hecho lo que se estaba haciendo era convertir a la falange en un mazo. Este sistema se veía favorecido por la evolución de la guerra en Grecia en las últimas décadas. Si antes solo había hoplitas luchando, ahora había cada vez más hostigadores, peltastas y caballería, y éstos podían ser muy útiles. Como ve puede ver en el mapa, los tebanos usaron peltastas y caballería en el extremo izquierdo para retrasar aún más el combate en ese lugar.

     
I
* 00 strategos
Suboficial Mayor (1883 puntos)

#19
28/09/12, 13:27
Muy interesantes artículos.

Hablando del despliegue, aunque no tengo tiempo para contarlo con detenimiento, resulta muy interesante la primera batalla de Mantinea (la del 418 a.C.). Ésta enfrentó a Esparta y sus aliados contra Argos, Atenas y sus aliados. Resulta interesante porque muestra una cosa que afecta al despliegue y no se suele representar en wargames. Al parecer los dos ejércitos avanzaban en línea uno hacia otro cuando, según Tucídides, por la tendencia natural de todo hhoplita a buscar refugio en el escudo de su compañero, la parte derecha de la falange espartana y aliados se empezó a separar del centro, dejando un hueco. El general espartano Agis vio el peligro que esto suponía (importancia de no dejar flancos descubiertos)  y mandó a otras tropas que cubrieran el hueco, hecho que no cumplieron los capitanes por considerar que las órdenes habían llegado con poco tiempo. Al final la batalla se partió en dos, ganando el bando espartano pues sus tropas consiguieron deshacerse de sus enemigos más rápidamente e ir en auxilio de su flanco amenazado.

A mi juicio, esto muestra que redesplegar debía de ser una opción para el general pero muy peligrosa, tanto que los capitanes preferían desobeder órdenes que exponer sus tropas a la confusión. Por otra parte, el hecho de que el flanco izquierdo estuviera expuesto debía de ser menos peligroso que el derecho, un peligro calculado que los capitanes preferían correr a tener que ejecutar maniobras en el campo de batalla con el enemigo cerca.

     
I
* valencia Himilcón
Marinero (44 puntos)

#20
28/09/12, 13:30
Otra cosa que me gustaría añadir sobre las guerras entre bloques de hoplitas es que el escudo de los hoplitas protegía la mitad izquierda del cuerpo del que lo portaba y la mitad derecha de el que luchaba a su izquierda. Entonces al avanzar, los hoplitas para estar más protegidos tendían a pegarse al de su derecha(para que su escudo le protegiera mejor) y las falanges no avanzaban en línea recta. Todas se desviaban hacia la derecha y el flanco derecho siempre acababa rodeando al flanco izquierdo enemigo. En la batalla de Delión entre los beocios y atenienses, el flanco derecho ateniense envolvió al flanco izquierdo beocio y al matarlos desde todas direcciones al final los atenienses que estaban atacando de frente se toparon con los que habían rodeado a los beocios y atacado por la retaguardia y entraron en combate(es lo que tiene no llevar uniforme), en el otro flanco ganaron los tebanos y al final gracias a la caballería los beocios pusieron en fuga a los atenienses y los derrotaron.

PD:Ups, lo siento por repetir un poco, pero es que he escrito a la vez(el mensaje de antes no estaba), y he repetido lo del escudo aunque más largo.

     
I
* is Sir Nigel
Alférez (2816 puntos)

#21
28/09/12, 13:44
Hablando del despliegue, aunque no tengo tiempo para contarlo con detenimiento, resulta muy interesante la primera batalla de Mantinea (la del 418 a.C.).

Lo que cuentas lo había leído hace un tiempo. Analizaban el caso tratando sobre todo el tema de la obediencia espartana. A ver si recuerdo dónde, porque sí que estaría bien verlo en detalle.

     
I
* is Sir Nigel
Alférez (2816 puntos)

#22
01/10/12, 15:57
Longitud contra profundidad

Los generales de la Antigüedad se encontrarían siempre con este dilema ¿era mejor una formación más profunda o intentar desbordar la línea enemiga por los flancos?

En los wargames por lo general no hay ninguna duda: cuanta más larga la línea mejor, y siempre buscar el flanqueo. Sin embargo, al intentar hacer esto en un batalla real se encontraba uno con varios problemas:

1) El sistema de mando. Las batallas por aquel entonces eran muy difíciles de controlar, y alargar la línea las hacía más difíciles aún.
2) La dificultad para mover de forma cohesionada una línea demasiado larga. En la naturaleza hasta el terreno más llano tiene desniveles, rocas o árboles, y cuanto más larga fuese una línea más obstáculos se encontrarían.
3) La lentitud de los movimientos. Como hemos visto los despliegues eran muy lentos, y hacer movimientos laterales para envolver al enemigo (a menos que fuesen de caballería) sería más lento aún.
4) Relacionado con lo anterior, la facilidad que tendría la caballería y tropas ligeras enemigas para hacer aún más lento el movimiento de una línea. Intentar flanquear con tropas enemigas hostigando o amenazando cargas puntuales podría volverse tan lento que acabara por no tener repercusión en la batalla.

Lo más habitual, por tanto, era optar por la profundidad. Un ejército mucho más grande que otro podía tener a veces una línea más larga, pero lo que es casi seguro es que tendría más profundidad. Un ejército más pequeño sí podía verse en la necesidad de alargar las líneas, pero solo lo justo como para evitar el flanqueo del contrario. Lo que no vemos es el caso inverso: un ejército más grande aprovechando su número para alargar su línea más de lo "natural" para su tamaño.

Un ejemplo de esto último:



En Farsalia César (a la izquierda) tenía aproximadamente la mitad de infantería que Pompeyo, y una quinta parte (o menos) de caballería. César desplegó con mucha menos profundidad por línea para poder igualar el ancho de la línea pompeyana. Sin embargo, en el otro bando no se intentó aprovechar el número para desbordar, sino que se hicieron líneas más profundas.

Aquí tenemos el ejemplo de envolvimiento por definición, Cannas.



He escogido esta imagen porque se ve claramente la disposición inicial de la infantería africana, que eran dos columnas. Esto es importante porque quiere decir que no hubo un "giro" de las líneas africanas en cada flanco pivotando sobre sí mismas, sino un avance en columna para luego encararse hacia dentro. De esta forma se pudieron evitar muchos problemas a la hora de mover y maniobrar en los flancos.

     
I
* 00 strategos
Suboficial Mayor (1883 puntos)

#23
01/10/12, 16:40
Para apoyar esto que comenta Sir Nigel es interesante mostrar datos sobre el tema. Para ello os pongo el gráfico del libro Lost Battles de Philip Sabin y más abajo lo comento.



En el eje de las Y está el tamaño del frente para los sectores de flancos y centro de 35 batallas. En el eje de las X está el tamaño de la batalla, que el autor clasifica en 8 tamaños. Al ser múltiplos el tamaño 8 es el doble al 4 y ocho veces el 1. Por ejemplo, la diferencia entre una batalla como Maratón y Cannas.

Lo que viene a mostrar este gráfico es que, a medida que crece el número de tropas, no lo hace en igual medida el tamaño del campo de batalla. La relación que el autor encuentra es cuadrática, de manera que, cuando se aumenta el tamaño del campo de batalla al doble, las tropas tienden a cuadruplicarse. Esto muestra que en los despliegues se puede observar esa tendencia a aumentar la profundidad por encima de desbordar en los flancos, precisamente lo contrario a lo que se puede ver en la mayor parte de los wargames.

"Algo" debería explicar eso y ese "algo" falta en los sistemas de incentivos a los que se ven sometidos los jugadores en wargames.

     
I
* is Sir Nigel
Alférez (2816 puntos)

#24
01/10/12, 16:56
Me gusta la fórmula que propone Sabin, está muy bien y tiene todo el sentido.

Hay una cosa que habría que ponderar también, y es que si la longitud tenía unos límites prácticos lo mismo ocurría con la profundidad. Si no fuera así todos las batallas tendrían la misma anchura. Pero parece difícil de evaluar, porque hay batallas helenísticas en las que la profundidad llega a 50 o más. Para hacernos una idea: lo que en Mantinea era una profundidad puntual para atacar un sector muy determinado de la línea enemiga, en estas batallas se convierte en la profundidad normal de toda la línea (!).

Y lo más extraño es que incluso los autores de esa época se preguntaban qué utilidad podían tener las líneas más allá de la octava si no iban equipadas con armas a distancia. Incluso Alejandro al final de su vida hizo algún experimento sustituyendo las filas novena a decimosexta de la falange por arqueros. Aún así alguna utilidad debía de tener toda esa masa, aunque solo fuera una ventaja marginal a la hora de soportar daño.

     
I
* catalunya Elmoth
Capitán (8973 puntos)

#25
01/10/12, 17:45
Los graficos muestran varias cosas

1. Los rodeos de INFANTERIA es lo que partia la pana. La caballeria abria hueco para que eso ocurriera. Recordemos que los que flanequan en el ejemplo de Farsalia son los legionarios, no la caballeria de cesar.

2. Que te rodeen es cosa mala (derrota)

3. Veterania en manos de un general habilidoso gana a cantidad.


En el punto de las filas extra, igual Epaminondas tendria una réplica a los autores de su tiempo. En su caso tropa cutrecilla en cantidades ingentes gana a veterania elitista. Igual las lineas 9ª a 15ª no impotan mucho, pero si le añades TREINTA filas más a eso, pues igual si que importa ;D Las grandes formaciones profundas estan pensadas pata tropa cutre, no para élite. Recordemos que la falange de alejo basicamente eran labradores con palos MUY largos 8al principio de la campaña) y que se hicieron elite tras pasarse buena parte de su vida haciendo el ganso por asia. En Chaeronea aun no eran asi, y una falange de hoplitas normal les empató el combate sin mayores dificultades.

Este ultimo pumto es lo que siempre me ha hecho pensar que las lanzas y las picas deberian ser el mismo tipo de tropa en los reglamentos hisotoricos. Pero eso soy yo y mis neuras ;D

     
I
* is Sir Nigel
Alférez (2816 puntos)

#26
01/10/12, 18:17
1. Los rodeos de INFANTERIA es lo que partia la pana.

Sin duda. Si la infantería pesada conseguía rodear al enemigo éste estaba jodido. El problema era poder realizar esos rodeos, que normalmente ni se intentaban aunque se dispusiera de superioridad numérica. El caso de Farsalia, por ejemplo. Los legionarios del flanco no llegan a rodear a nadie, ni siquiera teniendo paso libre después de poner en fuga a la caballería. Se limitan a atacar el flanco. Eso fue más que suficiente, pero da una idea de lo difícil que podía ser maniobrar para envolver.

En el caso de Cannas se desplegó a los africanos expresamente para realizar un flanqueo, con una formación específica, en columna. No hay muchos más ejemplos de esto.

El caso es que flanqueos con infantería no hay muchos, y menos aún aprovechando tener una línea más larga.

Que te rodeen es cosa mala (derrota)

Que te rodeen es cosa mala, cierto. Pero no era necesariamente una derrota. Por ejemplo, aquí se ven las diferentes fases de la Batalla de Ruspina (César contra pompeyanos en África).



El envolvimiento era una táctica especialmente brutal por sus consecuencias en caso de no poder romper el cerco, porque no se salvaría nadie. Pero se podía romper el cerco. Antes de Cannas, los romanos lo consiguieron cuando Aníbal intentó rodearlos en Trebia y el Trasimeno.

3. Veterania en manos de un general habilidoso gana a cantidad.

Esto daría sin duda para toda una discusión.  ;D En líneas generales creo que posiblemente tengas razón, pero no hay que olvidar que los datos sobre cifras en la Antigüedad son problemáticos. Si nos fiáramos solo de sus fuentes, los romanos del siglo I y II se enfrentarían siempre a hordas innumerables de bárbaros inferiores. Y hay bastantes motivos para pensar que más bien era al contrario.

Este ultimo pumto es lo que siempre me ha hecho pensar que las lanzas y las picas deberian ser el mismo tipo de tropa en los reglamentos hisotoricos. Pero eso soy yo y mis neuras ;D

Creo que tienes razón en algunos casos. Dependería por supuesto de qué tipo de reglamento estemos hablando (escaramuzas, táctico, gran táctico), pero a nivel gran táctico su función sería equivalente, aunque se obtuviesen los mismos resultados con distintos medios. Por ejemplo, una línea de hoplitas y una falange macedonia tendrían efectos parecidos. Otra cosa serían los lanceros persas, cuya función era otra.

     
I
* is Sir Nigel
Alférez (2816 puntos)

#27
02/10/12, 17:34
Occidente se moderniza: la batalla del Bagradas

Transcurridos diez años de la Primera Guerra Púnica, romanos y cartagineses estaban atascados en una lucha de asedios y correrías en Sicilia por un lado, y un vaivén de derrotas-victorias en el mar por otro. Esta batalla se produjo durante la expedición de Régulo a África en un intento de decidir de guerra con una ofensiva sobre la propia Cartago.

Voy a hablar un poco sobre esta batalla porque permite ver la disposición clásica de las tropas romanas (aunque en el mapa hay algunas cosas dudosas - lo explico más adelante), y porque fue aquí cuando se introdujeron ideas provenientes de la tradición helenística que después resultarían claves tanto para el ejército cartaginés como, más adelante, para el romano. Y, ya que hablábamos de envolvimientos, ninguno mejor que éste.

Cartago ya había incorporado a su ejército algunas ideas helenísiticas, como ciertos avances en máquinas de asedio y el uso de elefantes. Sin embargo, el uso coordinado de los diferentes tipos de tropa en el campo de batalla dejaba mucho que desear. En las pocas batallas campales que había habido en estos diez años de guerra los romanos les habían dado una paliza tras otra, hasta el punto de que los cartagineses se encomendaban continuamente al terreno alto para evitar la embestida de las legiones. Lo cual no hizo más que empeorar las cosas.

Después de otra derrota en la propia África, los cartagineses decidieron encomendarse a un general mercenario proveniente de Esparta, Jantipo. Tras un período de duro entrenamiento Jantipo consideró suficientemente preparada a la milicia de la ciudad y se dirigió contra Régulo. También disponía de un cuerpo de mercenarios griegos. Su infantería en total sumaba unos 10.000-12.000 hombres. Los jinetes eran unos 4.000. Esto nos da una proporción de infantería-caballería de 3-1, lo cual es posiblemente una de las proporciones más altas (si no la que más) que se puede encontrar en cualquier batalla de la época. Lo normal era que la caballería no fuese más de un 10%, y en casos de ejércitos muy basados en caballería un 20%. Además tenía 100 elefantes, también un número muy alto.

Los romanos, por su parte, tenían unos 16.000 infantes (que algunos aumentan a 30.000 añadiéndole aliados libios) y 500 jinetes. Estos últimos eran muy pocos por el problema del transporte en barco de los caballos.

Aquí tenemos una disposición clásica de una legión manipular, con sus tres líneas (de atrás adelante triarii, principes y hastati - y velites delante, que no aparecen):



Aquí tenemos otra imagen, con unos principes y hastati mucho menos ordenados. Los triarii sí tienen una formación rígida y ordenada, en falange. Esta idea la propuso Lendon hace unos años. Quesada también apuesta por algo parecido.



Lo primero que llamó la atención a los romanos fue que los cartagineses se aproximasen con toda la calma por el llano. Y no solo eso, sino que construyeron también el campamento en el llano, lo cual era toda una provocación. La última vez los romanos habían asaltado el campamento cartaginés, que estaba situado en la loma más alta que habían podido encontrar. Pero si los cartagineses querían la batalla, los romanos no iban a ser menos.

Disposición inicial de los ejércitos:


La duda es el 10, los aliados libios, que realmente no se sabe si estaban presentes, y si lo estaban dónde se habían situado. Tal y como aparecen en el mapa es una distribución extraña, ya que los romanos solían situar a los aliados en las alas. Las legiones tenían una profundidad mayor de lo normal para hacer frente a los elefantes. A pesar de tener bastante ventaja en infantería (incluso si no había aliados), su línea era de longitud similar a la cartaginesa.

En cualquier caso, la batalla comenzó con los elefantes y la caballería cargando contra lo que tenían enfrente. Los elefantes hicieron una carnicería con los velites y a continuación chocaron contra los hastati. La caballería cartaginesa se llevó por delante a la romana, lo cual no era extraño teniendo en cuenta la diferencia numérica, y a continuación la persiguieron.

Los hastati lucharon durante un buen rato contra los elefantes. Aquí ocurrió algo extraño, y es que los romanos no aguantaron la línea intentando rechazar a las moles que se les venían encima, sino que se abrieron paso a través de ellos, intentando por todos los medios llegar hasta los cartagineses que venían detrás. Los elefantes normalmente se situaban a unos 20 metros unos de otros, y esa distancia nos daría una línea de 2 kilómetros, lo cual es mucho más de lo que podía ocupar la línea cartaginesa (y además no la cubrían entera, en la derecha no había elefantes). Esto quiere decir que los elefantes iban mucho más apiñados de lo normal, quizá a 5 u 8 metros de distancia entre ellos. Por esos pasillos pasaron los hastati a base de numerosas bajas y de deshacer toda la línea. Mientras intentaban reorganizarse, se les echó encima la falange ciudadana de Cartago y comenzó a barrerlos. El resto de las líneas romanas estaban atascadas por los elefantes y no podían acercarse.

En la derecha, sin embargo, los romanos hicieron retroceder a los mercenarios griegos y los persiguieron con bastante saña (por algún motivo les tenían una manía especial).



Pero en ese momento volvió la caballería cartaginesa y comenzó a atacar a los romanos por los flancos y la retaguardia. Delante estaba la falange ciudadana, y por el medio los elefantes. De los 16.500 romanos (no sabemos nada de los aliados) se salvaron unos 2.000 (creo que fueron los que persiguieron a los griegos).



Éste es el primer ejemplo de doble envolvimiento, que luego usaría Aníbal en Cannas. A partir de esta batalla los ejércitos cartagineses operarían siguiendo las líneas marcadas por Jantipo: caballería muy numerosa, flanqueo doble, uso de elefantes, infantería con un papel más defensivo.

Lo interesante es que es sigue el patrón del yunque-martillo helenístico, pero adaptado a las circunstancias. No hay concentración de fuerza en un punto como hacía la caballería en Oriente, sino un barrido por ambos flancos y un rodeo. Tampoco el general iba a la cabeza de sus tropas como en la tradición de Alejandro, sino que se mantenía atrás. La infantería pesada también tiene un papel mucho más defensivo que en Oriente. Jantipo no copió el sistema que había visto antes muchas veces, sino que está claro que usó el concepto básico con las herramientas disponibles. O, dicho de otro modo, no intentó crear una caballería a la macedonia (cosa bastante difícil por otra parte), ni una falange de piqueros de la nada, como ocurriría en otras ocasiones al tratar de adaptar ideas foráneas, sino que hizo que las tropas locales luchasen a su modo natural.

Para más información, un buen artículo sobre la batalla:
http://laguerraenlaantiguedad.blogspot.com.es/2010/09/la-batalla-de-bagradas.html

Y un artículo de Quesada sobre el ejército cartagines:
http://www.uam.es/proyectosinv/equus/warmas/online/Anibal.pdf

     
I
* 00 strategos
Suboficial Mayor (1883 puntos)

#28
02/10/12, 20:42
Lamento no poder colaborar algo más porque el nivel de las aportaciones de Sir Nigel es muy bueno. Pongo la descripción de Polibio de la batalla para que podáis verla en las fuentes clásicas.

Cita de: Polibio (Hist., I. 9)
Cuando se divulgó entre el pueblo la voz de Jantippo circulaba ya un cierto rumor y fama que hacía abrigar de él a todos grandes esperanzas. Pero cuando sacó el ejército fuera de la ciudad, le puso en formación, y comenzó, dividido en trozos, a hacer evoluciones y a mandar según las reglas del arte, se reconoció en él tanta superioridad respecto de la impericia de los precedentes comandantes, que todos manifestaron a voces la impaciencia de batirse sin tardanza con los contrarios, en la firme seguridad de que no podía ocurrir cosa adversa bajo la conducta de Jantippo. Con estas disposiciones, aunque los jefes reconocieron que la tropa habían recobrado su espíritu indecible, sin embargo las exhortaron según la ocasión lo aconsejaba, y pocos días después se puso en marcha el ejército. Se componía éste de doce mil infantes, cuatro mil caballos, y cerca de un centenar de elefantes.

Cuando los romanos advirtieron que los cartagineses realizaban las marchas y situaban sus campamentos en lugares llanos y descampados, aparte de que en esto les sorprendía la novedad, sin embargo, seguros del éxito, ansiaban venir a las manos. En efecto, se fueron aproximando y acamparon el primer día a diez estadios de los enemigos. En el siguiente celebraron consejo los jefes cartagineses sobre por qué y cómo se había de obrar en el caso presente. Pero las tropas, impacientes por el combate, se aglomeran en corrillos, claman por el nombre de Jantippo, y piden que se las saque cuanto antes. En vista de este ardor y deseo del soldado, junto con el asegurar Jantippo que no había que dejar pasar la ocasión, ordenaron los capitanes que estuviese pronta la armada, y dieron atribuciones al lacedemonio para que usase del mando conforme lo creyese conveniente. Revestido de este poder, sitúa sobre una línea los elefantes al frente de todo el ejército. A continuación de las bestias coloca la falange cartaginesa a una distancia proporcionada. Las tropas extranjeras, a unas las introduce en el ala derecha, y otras, las más ágiles, las coloca con la caballería al frente de una y otra ala.
Después que vieron los romanos formarse a sus contrarios, salieron al frente en buena formación. Pero asombrados por presentir el ímpetu de los elefantes, ponen al frente los velites, sitúan a la espalda muchos manípulos espesos, y dividen la caballería sobre las dos alas. Por el hecho mismo de ser toda su formación menos extensa que antes, pero más profunda, estaban perfectamente dispuestos para resistir el choque de las fieras; pero para rechazar el de la caballería, que era mucho más superior que la suya, lo erraron de medio a medio. Después que ambas armadas se situaron a medida de su deseo, y cada línea ocupó el lugar que la correspondía, permanecieron en formación, aguardando el tiempo de llegar a las manos.

Lo mismo fue ordenar Jantippo a los conductores de los elefantes que avanzasen y rompiesen las líneas enemigas, y a la caballería que los cercase y atacase por ambas alas, que acometer también los romanos con gran ruido de armas y algazara según la costumbre. La caballería romana, por ser la de los cartagineses más numerosa, desamparó al instante el puesto en una y otra ala. La infantería situada sobre el ala izquierda, en parte por evitar el ímpetu de las fieras, y en parte por desprecio de las tropas extranjeras, atacó la derecha de los cartagineses, y haciéndola volver la espalda, la rechazó y persiguió hasta el campo. Las primeras líneas que estaban frente a los elefantes, agobiadas, rechazadas y atropelladas por la violencia de estos animales murieron a montones con las armas en las manos. El resto de la formación, por la profundidad de sus filas continuó sin desunirse durante cierto tiempo; pero cuando las últimas líneas, rodeadas por todas partes de la caballería, se vieron obligadas a hacer frente para pelear, y las primeras que habían abierto brecha por medio de los elefantes, situadas estas fieras a la espalda, encontraron con la falange cartaginesa, intacta aún y coordinada que las pasaba a cuchillo; entonces, hostigados por todas partes los romanos, la mayor parte fue presionada por el enorme peso de estos animales, el resto sin salir de formación fue asaetado por la caballería, y sólo unos pocos pudieron huir. Pero como el terreno era llano, unos murieron arrollados por los elefantes y la caballería; otros, hasta quinientos que huían con Régulo, fueron más tarde hechos prisioneros y conducidos vivos con el mismo Cónsul. Los cartagineses perdieron en esta acción ochocientos soldados extranjeros, que estaban opuestos a la izquierda de los romanos. De éstos únicamente se salvaron dos mil, que persiguiendo al enemigo, como hemos dicho, se desplazaron fuera de la batalla. Todos los demás quedaron sobre el terreno, a excepción del cónsul Régulo y los que con él escaparon. Las cohortes romanas que se salvaron se refugiaron en Aspis milagrosamente. Y los cartagineses, satisfechos con el suceso, volvieron a la ciudad, después de haber despojado los muertos, llevando consigo al Cónsul y los demás prisioneros.

     
I
* is Sir Nigel
Alférez (2816 puntos)

#29
02/10/12, 22:56
Gracias por poner las fuentes, Strategos, la verdad es que viene muy bien. Y, por cierto, si alguien sabe de alguna página donde poder leer o descargar La Guerra de las Galias en español, le agradecería la información. He conseguido una versión, pero necesita una traducción para la traducción...

     
I
* au Blooze
Suboficial Mayor (1272 puntos)

#30
02/10/12, 23:22
Aqui tienes, comentadas por alguien un tanto conocido: Enlace

Muy buen trabajo el que estas realizando hasta ahora. Un nivel muy alto :)

     

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