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PUNKAPOCALIPTIC: Clint "el Guapo", aventuras y desventuras de un KFC
P√°ginas: 1 [2]
Categoría:
I
* madrid Suber
Alférez (3363 puntos)

#16
27/03/17, 21:18
Me sigue encantando y me sigue pareciendo un juegazo :ok :ok :ok

     
I
* baleares Criamon
Suboficial Mayor (1819 puntos)

#17
27/03/17, 22:40
Eres el amo indiscutible Abrasapuentes, que ca√Īa de partida y de relatos, con solo leerlos ya apetece tirarse de cabeza a probarlo. Que sepas que tengo ya cositas en marcha para darle a los dados, seguro que tarde o temprano podemos coincidir.  :D

     
I
* madrid Abrasapuentes
Sargento (327 puntos)

#18
08/05/17, 13:43
Cuarta partida de la campa√Īa, escenario: Alta Tensi√≥n


Clint se paseaba como una bestia del pozo enjaulada esperando su próximo combate.

-   Joder, joder, joder‚Ķ-

No paraba de pasearse arriba y abajo por el peque√Īo cuartucho que hab√≠a detr√°s del restaurante del que se encargaba y que hac√≠a las veces de sitio de reuni√≥n, armer√≠a de la banda y chabolo donde malviv√≠a. Los notas de su banda permanec√≠an bien alejados de ese cuartucho, ya que sab√≠an que cuando el jefe estaba as√≠, lo mejor era no acercarse a tocar los cojones, ya que entonces era seguro que te iba a caer un marr√≥n de cojones.

Tres semanas llevaban all√≠ encerrados desde que salieron por √ļltima vez. Entonces hab√≠an liado el petate y hab√≠an salido dispuestos a pegarse una buena pateada para trincar gasofa de unos bugas abandonados de los que hab√≠an tenido noticias, pero a mitad de la caminata empez√≥ a soplar una de esas putas tormentas de arena que a veces asolan el P√°ramo y tuvieron que darse la vuelta porque no se ve√≠an una mierda m√°s all√° de un palmo del propio jeto. Desde entonces no hab√≠a parado de soplar el viento en tres semanas‚Ķ
Pero hac√≠a un par de d√≠as que √©ste hab√≠a empezado a amainar y esa ma√Īana, aunque a√ļn pegaba duro, se pod√≠a mover uno y entre las rachas de arena se pod√≠a ver todo Puentechatarra cubierto de esa arena rojiza que todo lo cubr√≠a. As√≠ que sin pens√°rselo dos veces hab√≠a mandado fuera a toda la banda para que se dieran un garbeo por los alrededores del asentamiento, medio d√≠a de caminata y vuelta, para ver si encontraban algo que mereciese la pena. Tormentas tan putas como √©stas pod√≠an hacer desaparecer un peque√Īo asentamiento del mapa‚Ķ, bueno, la tormenta o los joputas que aprovechasen la tormenta para saquear lo que pudieran, pero tambi√©n eran una oportunidad cojonuda para rebuscar entre las cosas que desenterraban‚Ķ

Toda la banda hab√≠a llegado ya y entre todos no hab√≠an juntado ni una ji√Īada de mierda, tres o cuatro cachivaches, un par de trozos de ‚Äúcircitos‚ÄĚ de cables que le molaban a los chatarreros y poca hostia m√°s. Tan s√≥lo Danny y Samantha faltaban por llegar y ya le estaba dando en la tocha a Clint, que las muy cabronas seguro que se hab√≠an tirado el d√≠a debajo de una manta d√°ndose candela‚Ķ - Joder, si la cabrona de la Danny no fuese tan buena con el arco, la mandaba a tomar por culo ya- . De pronto la puerta del despacho se abri√≥ y entraron las dos chavalas cubiertas de arena hasta las cejas, se desliaron el pa√Īuelo con el que se hab√≠an cubierto la cara y se quitaron las gafas de arena‚Ķ . La muy joputas sonre√≠an de oreja a oreja‚Ķ

-   Lo tenemos jefe‚Ķ, hay un pu√Īado de edificios que han quedado medio desenterredos cerca de la zona chunga de Los Espinazos. Tratamos de acercarnos a echar un ojo y se activaron un par de pirulos que empezaron a dispararnos un puta lluvia de balas. Las cabronas no paraban de disparar hacia donde nos mov√≠amos, habr√≠a 4 √≥ 5‚Ķ, as√≠ que si las pusieron ser√° para guardar algo, ¬Ņno?
-   Joder, ¬Ņhab√≠a torri‚Ķ, torru‚Ķ, hostias, torretas de esas que hablan que se encienden cuando uno se acerca?... Puta madre, salid y decidle a todo el mundo que trinque todo lo que necesite, echo un meo y salimos cagando hostias antes de que alguien se nos adelante.
-   Clint‚Ķ - Danny dud√≥ si decirlo o no. ‚Äď Es zona de mutos, Los Espinazos est√° plagado de bandas de mutos. Y cuando nos volv√≠amos, vimos a un par de esos cabrones acercarse a hociquear lo que hab√≠a all√≠-.
-   Hostia puta- refunfu√Ī√≥ Clint entre dientes. ‚Äď Pues habr√° que ir cagando hostias antes de que esos cabrones le pongan los tent√°culos encima a lo que es nuestro‚Ķ


Desde el principio, por las caracter√≠sticas del escenario y por comentarios de otros jugadores que lo hab√≠an probado previamente, ten√≠a claro que la estrategia a seguir iba a ser muy clara, controlar dos de los cuatro paneles de control que permit√≠an activar o desactivar las 5 torretas autom√°ticas que hab√≠a en la mesa. Tratando en todo momento de desactivar aquellas que yo controlase y activar las del rival. En las tiradas para ver si las torretas comenzaban activas o inactivas, tres comenzaron inactivas, las tres que formaban los v√©rtices de un tri√°ngulo, muy goloso desplegar ah√≠ y tener tres torretas inactivas desde el comienzo para tratar de empezar a sumar puntos desde el turno 1. En la tirada para elegir lado de la mesa, mi rival gan√≥ la tirada enfrentada y decidi√≥ colocarse en ese lado de la mesa, de forma que desde el turno 1, ya controlaba una de las torretas. En este escenario se punt√ļa por cada torreta inactiva que controles al final del turno.

Me enfrentaba a mutardos, as√≠ que a favor ten√≠a la armas a distancia, mientras que en contra que iba a estar en inferioridad num√©rica, en ese caso, la pe√Īa de Clint iba con 7 notas, mientras que ‚ÄúLos Hijos del √Ātomo‚ÄĚ llevaban 12 mutos.

Clint ‚ÄúEl Guapo‚ÄĚ equipado revolver y una maza
Alabama, pandillera con maza
Pitt el Bizco, maza
Susi con arco
Danny ‚ÄúLa pagadora‚ÄĚ con su arco
Samantha la ‚ÄúPorr√≥n de d√≠as‚ÄĚ con maza
Jaime Oliver con arco

‚ÄúMutos‚Ķ, otra vez los Mutos‚Ķ‚ÄĚ . A las deformes sombras que se ve√≠an desplazarse por entre los escombros de la vieja fictor√≠a, fector√≠a o como cojones se dijese, se un√≠an los ga√Īidos y gorgoteos de sus putos perros monstruosos. Clint se llev√≥ instintivamente la mano a la culata de su pistola y no lo dud√≥ ni un momento, meti√≥ las tres balas que llevaba encima en el tambor del arma y la dej√≥ amartillada. Sinti√≥ el nerviosismo de su gente, la √ļltima vez que se las vieron con esos putos bichos, su gente sali√≥ muy mal parada. ‚ÄúMe los dej√°is tiesos a la que asomen el hocico, si hace falta cosedlos a flechas, pero que no se nos vuelvan a acercar‚ÄĚ, no mir√≥ a nadie en concreto, pero Danny sab√≠a que la cosa iba por ella, as√≠ que le dio un morreo r√°pido a Samantha y sali√≥ por patas adelant√°ndose al grupo, encaram√°ndose por las pilas de escombros buscando un lugar elevado desde el que poder controlar los alrededores y no dejar que volviese a ocurrir otra escabechina como la que sufrieron.



 
La pe√Īa se tranquiliz√≥ un poco al saber que la Danny los iba a estar cubriendo desde arriba, que co√Īo, ten√≠an tres arcos en la banda, a Clint que entend√≠a mazo de chismes y se encargar√≠a de manejar los trastos esos que cuando se activaban empezaban a escupir balas como los bufamellos sueltan mierda por el culo

Clint mir√≥ al resto de su pe√Īa, gente bregada en el P√°ramo y hecha a comer mierda a espuertas cada d√≠a‚Ķ., y no precisamente por la comida de Oliver‚Ķ, bueno, quiz√° un poco mierda si que era, que no iba a ser √©l quien se lo dijera al cocinero. Sali√≥ de detr√°s del trozo de pared con el que se hab√≠an estado cubriendo mientras mascullaba ‚Äú Ya puestos a joder, mejor joder a ser jodido‚Ķ‚ÄĚ. Pitt el ‚ÄúBizco‚ÄĚ asinti√≥ a las palabras de su jefe. Era un puto genio el hombre, siempre ten√≠a la palabra adecuada para el momento justo.


Comenc√© desplegando a Danny, mi arquera fetiche en una planta intermedia de una casa, Clint directamente adosado a uno de los paneles de control de las torretas de disparo autom√°tico para tratar de activarlas y desactivarlas a mi antojo. A su lado coloqu√© a Susi con una maza, que a la primera oportunidad saldr√≠a disparada a tratar de controlar una de las torretas. En el centro del tablero coloqu√© a Susi, que tirar√≠a hacia un lado u otro del tablero en funci√≥n de donde hiciese m√°s falta y a Samanta que controlar√≠a una de las torretas, (la torreta estaba activa, as√≠ que mi prioridad iba a ser tratar de desactivarla en cuanto pudiera). Por √ļltimo, en el extremo izquierdo del tablero coloqu√© a Jaime con Pitt el ‚ÄúBizco‚ÄĚ.
Mi rival desplegó muy escorado a mi derecha, dejando tan sólo 4 de sus 12 mutardos en mi zona izquierda del despliegue. Así que estaba claro donde se iba a jugar el grueso de la partida…

En el primer turno, empezaron moviendo primero los perromorfos por ser los que mayor agilidad tienen, los mutos lo tenían claro, ya ten. Tras mover los perromorfos, le tocaba a mis chicos entrar en acción y no se hicieron esperar. Lo primero que hice fue cederle el protagonismo a Danny…



Danny trep√≥ por los escombros hasta auparse a la primera planta de un edificio hecho polvo que hab√≠a cerca de donde estaba su gente, se arrastr√≥ por el suelo para ver si desd√© ah√≠ podr√≠a sorprender a esos cabrones‚Ķ, - ‚Äú Co√Īo por los jetos que gastan y las mierdas esas de pintas que llevan creo que son Los Hijos de F√°tomo, o un palabro de esos‚ÄĚ. El sitio era cojonudo, as√≠ que sac√≥ varias flechas del suelo y las clav√≥ en un mont√≥n de tierra acumulada por el viento en uno de los huecos dejados por las pareces medio derruidas. Los perromorfos eran muy veloces y ya avanzaban hacia la torreta de la derecha con la intenci√≥n de lanzarse contra el primero de sus compa√Īeros que asomase el jeto por all√≠‚Ķ, esperaba que no fuese su Samanta porque si le ocurr√≠a algo a ella‚Ķ . Danny se sacudi√≥ la cabeza, no pod√≠a pensar ahora en ella o la acabar√≠a jodiendo, as√≠ que cogi√≥ una flecha del mont√≥n, la puso en la cuerda mientras tomaba aire y comenz√≥ a soltarlo poco a poco mientras se llevaba la cuerda del arco hasta su oreja‚Ķ, y cuando solt√≥ la √ļltima exhalaci√≥n, dej√≥ marchar la flecha‚Ķ‚ÄĚ



El lastimero ga√Īido del perromorfo se escuch√≥ acto seguido, Danny hab√≠a tumbado al primero, pero a√ļn quedaba mucho curro por hacer, hab√≠a un mont√≥n de esos cabrones avanzando hacia ellos

Mi turno no pod√≠a empezar mejor, con Danny haciendo de las suyas y tumbando un peligroso rival, que tratar√≠a por todos los medios que no me llegase al combate cuerpo a cuerpo. Por su parte Clint y Pitt el ‚ÄúBizco‚ÄĚ se enzarzaron con los controles y dediqu√© sus dos acciones a desactivar torretas y activar las del contrario, (esa fase fue un continuo entre nosotros), estar activando las torretas del contrario, para en el turno propio tratar de desactivar las propias. Con Oliver avanc√© hacia la torreta que ten√≠a delante cubri√©ndome con unos escombros, mi intenci√≥n era simplemente estorbar todo lo que pudiera el avance de los mutardos y tratar de negarles todos los puntos de victoria que pudiera. A Samantha la dej√© controlando una torreta ya inactiva y a Susi le retras√© su acci√≥n al √ļltimo turno de agilidad, para en funci√≥n de como fuesen las cosas, actuar de una manera o de otra

Mientras Alabama avanzó hacia la torreta de la derecha de la mesa.

En su primer turno "Los hijos del √Ātomo avanzaron para capturar nuevas torretas, menos un par de mutantes que se quedaron activando controles para manipular el estado de las torretas. Lo m√°s notable del turno mutardo es que la Bestia del Pozo llego a contactar con la torreta inactiva de mi derecha

Ese turno se cerr√≥ con la actuaci√≥n de la mini que hab√≠a retrasado al √ļltimo turno de agilidad. Viendo la que se ven√≠a por mi derecha, gaste una acci√≥n en avanzar con ella hasta dejarla encarada a los mutardos y con su segunda acci√≥n, dispare contra el segundo perromorfo. Tuve suerte en la tirada para impactar, ya que era al no poder apuntar y ser distancia media, jugaba sobre un 4 o menos para impactar. Entr√≥ la tirada y abat√≠ al segundo perromorfo

El segundo turno transcurrió con más movimientos para acercarse a los objetivos por parte de los dos bandos y algunos disparos infructuosos que no hicieron blanco



Tras chequear el estado de las torretas inactivas, comenzó el tercer turno

Danny apunt√≥ de nuevo e impacto sobre la Bestia del Pozo, por desgracia para m√≠, olvide que las torretas otorgaban un blindaje 5 y no trate de impactar ignorando cobertura, as√≠ que la Bestia sonriendo arranco la flecha que Danny le hab√≠a clavado inofensivamente en una protuberancia √≥sea de su brazo y mientras se√Īala a la arquer√≠a parti√≥ la flecha...

Tal vez fue ese moment√°neo instante de chuleria lo que le cost√≥ tan caro al bestial engendro, ya que Alabama aprovech√≥ el gesto chulesco del mutardo para lanzarse a la carga contra el..., y vaya si supo hacerlo..., corri√≥ como una posesa y cuando la Bestia del Pozo atisbo algo por el rabillo de uno de sus reptilianos ojos, Alabama salto en el aire acompa√Īando con todo su cuerpo un brutal golpe de su bate que impact√≥ contra el lateral del cr√°neo de la criatura..., que trastabillando comenz√≥ a retroceder mientras perd√≠a el equilibrio, hasta que no pudo sostenerse m√°s y cay√≥ noqueado al suelo



Samanta se parapetó detrás de la torreta y levantado su bate de béisbol lo agito en el aire mientras emitía alaridos de victoria...


En mi lado izquierdo de la mesa, mi cocinero soci√≥pata se la jug√≥ y utiliz√≥ sus 2 acciones disparando contra los tres mutardos que avanzaban hacia el, fallando miserablemente los dos tiros. As√≠ que me vi en la tesitura de hacer que Pitt dejase de manejar los controles de las torretas para avanzar y apoyar a su compa√Īero frente a la avalancha de mutardos que se le pod√≠an echar encima en turnos sucesivos

El tercer turno de mi rival fue un tanto cauteloso, visto que en los tres primeros turnos le había tumbado tres Minis, optó por tratar de avanzar con la intención de asaltarme en el siguiente turno, pero cuidándose de cubrirse lo mejor posible de mis disparos. Para ello atravesó el edificio en ruinas que tenía delante Danny, tratando de dirigir su gente contra aquella torreta en disputa, al tiempo que esquivaba las flechas de la mortífera arquera

El cuarto turno nuevamente lo inicie con Danny haciendo de las suyas. Tras tomarse su tiempo apuntando, lanz√≥ una lejana flecha contra uno de los mutardos que no hab√≠a logrado alcanzar una cobertura adecuada y..., otro mutardo fue abatido en mitad de las ru√≠nas, justo cuando estaba a punto de ponerse a salvo tras una s√≥lida pared. Co√Īo..., pero si era el puto cabez√≥n que los dirig√≠a... . Danny sonri√≥..., ya lo dec√≠a su viejo cuando le ense√Īaba a manejar el arco - Mas vale flecha que me√Īo -
Susi por su parte al ver que las cosas se calmaban por el lado derecho de mi mesa, al remitir la avalancha de mutardos, que temerosos de recibir otro castigo en forma de lluvia de flechas decidió ir a por la torreta que dominaba el centro de la mesa, su estado era inactivo y aunque no sabía si podría quedarme muchos turno anotando puntos ahí, al menos otro punto de victoria rascaría ese turno. Oliver se tomó su tiempo esa vez…,



‚ÄúNadie mejor que un cocinero sabe que las cosas requieren tom√°rselas con calma si busca papear algo cojonudo, si no, si vas con prisas, acabar√°s comiendo mierda del KFC. Y es que √©l no se enga√Īaba, √©l no trabajaba en esa mierda de tugurio porque la comida que preparaba en √©l fuese la hostia, lo hac√≠a por momentos como esos, por poder trincar un arco, un buen cuchillo y salir a repartir estopa por el P√°ramo‚Ķ . Joder, adoraba las veces que Clint le daba la vuelta al cartel del garito para cerrarlo.

Cerrado por motivos personales
Son nuestro putos asuntos
Ya volveremos

Porque cuando eso suced√≠a significaba que necesitaba hasta el √ļltimo k√≠e. As√≠ que Oliver guardaba los cuchillos de trinchar carne y sacaba los de trinchar comemierdas‚ÄĚ


Tras apuntar, Oliver soltó su flecha…, impactando contra otro de los mutardos que se acercaban tratando de controlar la torreta de mi lado izquierdo de la mesa. Al ver como caía el bicho de turno, le hizo un gesto a Pitt con la cabeza, los otros fulanos malparidos no estaban a distancia de carga del objetivo, así que le tocaba a Pitt correr hasta él a ver que podía rascar durante el respiro que dieran los fulanos.
Al final de mi cuarto turno la partida empezaba a tomar una pinta estupenda para mí, de las cinco torretas que daban puntos de victoria, controlaba cuatro torretas inactivas, ya que Clint se encargó de seguir en los controles tratando de impedir que nadie las volviera a activar. Mientras Samantha y Alabama controlaban las otras que ya tenían desde los turnos anteriores… Ahora tocaba ver la reacción de los mutos a mi turno.



‚ÄúEn la horda mutante empez√≥ a cundir el des√°nimo, ya llevaban 5 bajas, casi la mitad de su pe√Īa y los cabrones de enfrente eran gente dura y echada p√°lante‚Ķ, esos tipos con sus arcos del puto infierno ya dominaban m√°s de la mitad del terreno y se hab√≠a hecho fuertes en torno a las torretas‚Ķ . Pero ellos tambi√©n era poderosos, eran ‚ÄúHijos del √°tomo‚ÄĚ, eran los elegidos de la evoluci√≥n para ir un paso m√°s all√° y trascender por encima de los seres inferiores menos desarrollados‚Ķ As√≠ que rugieron, bramaron y gritaron palabras de aliento a sus compa√Īeros. Todo esas emociones fluyendo y saturando el aire a su alrededor sent√≠a el l√≠der de la banda‚Ķ, su gente no se achantar√≠a ante nada ni nadie, pero √©l sab√≠a que a veces hay que saber retirarse a tiempo y √©sta era una de ellas. √Čl hab√≠a recibido un flechazo en el costado y a duras penas lograba permanecer consciente...‚ÄĚ

Los dos mutantes que quedaban en mi lado izquierdo, en vez de tratar de disputarme el objetivo, retrocedieron hasta ponerse a cubierto en su zona de despliegue. El tercer mutante de ese cuadrante continuó tratando de manejar los controles al tiempo que procuraba quedar fuera del alcance los arcos enemigos. El resto de los mutantes buscaron coberturas que obstruyeran todas las líneas de disparo y esperaron a ver como reaccionaría el enemigo a su táctica…



“Clint no dejaba de echar miradas a su alrededor cada vez que levantaba la vista de los controles para tomarle el pulso al combate…, la cosas iban jodidamente bien. Los mutos estaban achantados y no se atrevía a asomar el hocico de donde cojones fuese que se estuvieran ocultando. Soltó una áspera carcajada, iban a trincar todo lo que pudieran de los chismes esos y cuando no quedase nada que se pudiera arrancar y llevar, se volvería a casa con su gente

Danny por su parte ya llevaba un tiempo sin tener a nadie a tiro‚Ķ, silb√≥ a Clint y le se√Īalo los trozos de torretas que trataba de arrancar Alabama. √Čste sigui√≥ la direcci√≥n que marcaba su arco tratando de ver un nuevo peligro, hasta que comprendi√≥ que no hab√≠a nada que los pudiera amenazar y volvi√≥ a sonreir. Asinti√≥ con la cabeza y Danny recogi√≥ sus flechas y descolg√°ndose √°gilmente se acerc√≥ al lugar en el que estaba Alabama para echarle una mano‚ÄĚ.




El resto de la partida no tuvo más misterio, yo me dediqué a permanecer en los cuatro objetivos que controlaba, desactivando aquellos que se activaban, o tratando de cazar alguno de esos abortos malparidos... . Susí se lo tomó con calma y parapetada tras el objetivo que controlaba, soltó otra flecha contra el muto que controlaba uno de los chismes que activaban las torretas... . Un instante antes estaba trasteando el aparato tratando de hacer que la torreta en la que ella se cobijaba se activase y al instante siguiente estaba echando chorreones de vilis por la boca y arrastrándose tras la seguridad de unas ruínas tratando de arrancarse la flecha que le habían clavado en mitad del pecho



bien por el mutardo que permanecía en uno de los controles o bien porque las torretas se activaban automáticamente. Un par de veces se activaron torretas, pero los disparos fallaron en todas y cada una de las veces…, todas menos una…

‚ÄúPitt el Bizco ya sent√≠a como su suerte comenzaba a cambiar, joder, llevaba ya una temporada que por no caerle, no le ca√≠a ni una hostia, no digamos ya que no le hab√≠an disparado desde hac√≠a un par de meses. Pitt el Suertes me van a llamar desde ahora, las pavas se van a restregar conmigo s√≥lo para ver si se les pega un poco de buena potra‚Ķ‚ÄĚ. - Bbbbzzzzz, bbbbzzzz‚Ķ- , otra vez el ruidito ese de los cojones‚Ķ, - dddddhhh, dddhhhhh -. Co√Īo, ese es nuevo‚Ķ BLAM, BLAM, BLAM‚Ķ



Pues efectivamente, el pobre Pitt el Tuerto no es de la pe√Īa m√°s afortunada de Puentechatarra, en el √ļltimo turno se activ√≥ la torreta que estaba desvalijando y se llev√≥ un tiro a bocajarro. Por suerte, la herida no tuvo ninguna repercusi√≥n en la posterior tirada en la tabla de heridas.

‚ÄúJooooooooooder‚Ķ, cuando se apagaron los ecos de las detonaciones, Pitt no se pod√≠a creer que estuviera vivo‚Ķ, la puta m√°quina le hab√≠a enca√Īonado y hab√≠a disparado contra √©l, por puro instinto hab√≠a levantado el trozo de metal que acababa de arrancar a la estructura de metal que sustentaba la torreta, tratando de cubrirse con √©l. El disparo impact√≥ contra el metal y desviando la bala, pero con la fuerza que llevaba, lanz√≥ el trozo de metal  golpe√°ndole en la cabeza y arroj√°ndole medio inconsciente al suelo‚Ķ . - Su puta madre se va a quedar aqu√≠ - , refunfu√Ī√≥ Pitt mientras Oliver le ayuda a alejarse renqueando de la amenazadora torreta antes de que √©sta decidiese volverse a activar.
Clint, no lo dud√≥ ni un instante m√°s, todo hab√≠a salido a pedir de boca y se hab√≠an hecho con un buen bot√≠n, m√°s de lo que iban a poder cargar de vuelta a Puentechatarra. Mejor retirarse cuando las cosas te sonr√≠en antes de que las cosas se vayan a tomar por saco, as√≠ que silb√≥ e indic√≥ a su gente que ya hab√≠a llegado la hora de reagruparse y volver a casa‚ÄĚ


La partida finaliz√≥ con un 16 ‚Äď 5 a favor de Clint y sus muchachos


Como colofón a la partida diré que para mis pandilleros fue una partida redonda, empezando porque me enfrentaba a una banda que tenía una valoración superior a la mía y eso de partida me permitía que mi gente ganase un PX extra al final de la misma y que pudiesen recaudar una cuantas chapas extras por la cara. Luego debido a la cantidad de turnos que estuve al lado de las torretas, pude recolectar un montón de puntos de victoria y PX, más PX que obtuve por la victoria y la chapas adicionales que obtuve cuando mi gente se puso a recogerlas al finalizar la partida.
Sin lugar a dudas ha sido la partida m√°s rentable a nivel de banda que he tenido en campa√Īa hasta el momento, ya que me ha permitido juntar un buen pu√Īado de chapas y aumentar PX de mi banda, lo que a la postre supondr√≠a que mi banda superase la barrera de los 300 puntos.

"Esa noche, cuando volvieron de la vieja fictor√≠a abandonada y olvidada que hab√≠a quedado parcialmente descubierta por las fuertes tormentas de arena que estaban asolando los alrededores de Puentechatarra, Clint dej√≥ puesto el cartel de ‚ÄúNo tocar los huevos‚ÄĚ, aquella noche no se abrir√≠a a la pe√Īa el local, esa era una noche para festejar lo bien que hab√≠a ido las cosas, que los kies hab√≠an salido sin un solo rasgu√Īo y cargados con un buen mont√≥n de placas, chismes varios y otras cosas que no sab√≠a para que cojones val√≠an, pero estaba seguro de que cualquier chatarrero de esos estar√≠a bien dispuesto a pagar una buena pasta por ellos.
Dejar√≠a que su gente bebiese todo el matarratas que quisiera, bailase, cantase e hicieran lo que les saliera de la entrepierna esa noche‚Ķ, ma√Īana volver√≠an a la zona, antes de que empezase a arreciar de nuevo la tormenta de arena que acababa de dejar al descubierto ese puto fil√≥n que hab√≠a descubierto. Un par de viajes como aquel que acababan de dar y se har√≠an un puto nombre en Puentechatarra"

     
I
* madrid Abrasapuentes
Sargento (327 puntos)

#19
08/05/17, 13:46
Escenario quinto: La Tormenta perfecta

Estaba claro que la cosa no iba a durar mucho tiempo..., aunque la pe√Īa suele ser unos tirados y unos mamones, tienen ojos en la puta cara, al menos que sea un muto y los tenga vete t√ļ a saber donde. De poco vali√≥ que los k√≠es saliesen cuando a√ļn no asomaba el sol o volviesen ya entrada la noche. De cotillas, mamapollas y viejas brujas est√° lleno Puentechatarra, as√≠ que eso de ver aparecer a la gente de la Coronel Sander cargados hasta las trancas de cachibaches varios d√≠a tras d√≠a, se iba a acabar sabiendo y al final pas√≥ lo que ten√≠a que pasar... Y que el local estuviera cerrado mientras ellos andaban sin parar de aqu√≠ para all√≠, no ayud√≥ a que se dejase de hablar de ellos

Aunque el viento no terminaba de parar y de vez en cuando continuaba soplando que daba gusto, Clint no dió tregua a su gente y los siguió achuchando día tras días para poder hacerse con todo lo que pudiesen arrancar de las ruinas que tanto les había costado defender de aquella horda de mutos. Desde entonces había logrado joder todas las torretas automáticas para que estuviesen tranquilitas y no acabasen cazando a alguno de sus kíes
Ese d√≠a el viento empez√≥ a ir a m√°s desde bien temprano, ya salieron a trav√©s de la puerta de las Pulgas de Puentechatarra con el zurriagando y prometiendo un d√≠a cojonudo de comer arena mientras acarreaban los √ļltimos trozos de morralla que les quedaba por acarrear...


Tenía a toda su gente currando, menos a Danny y Susi, sus mejores exploradas, las más rápidas y las más letales con el arco. Las muy cabronas se escondían en las elevaciones que rodeaban aquellas ruinas que habían hecho suyas y ya se habían cepillado un par de comemierdas que se habían acercado a ver que tramaban los kies de la Sanders. Así que cuando en una de las numerosas pausas que tenían que hacer para no reventar de calor o sed, vieron bajar corriendo a Susi desde su puesto de observación, supieron que las cosas se iban a poner caliente. Ahora sólo faltaba saber a que se enfrentaban y decidir si recogían lo que podían y salían por patas o se quedaban a luchar...

- Son los Chatarras de la otra vez-, dijo Susi tratando de recuperar el aliento tras la carrera
Clint le pas√≥ una botella de agua y dej√≥ que le diera un largo trago. - ¬ŅCuantos?- pregunt√≥ laconicamente
- Habré visto unos 7 u 8 de esos cabrones- dijo mientras escupía en el suelo.

Clint ni se inmutó y se volvió hacia el edificio en el que se parapetaba Danny y vio los gestos que esta le hacía..., ocho de esos fulanos se dirigían hacia allí. Volvió a asentir con la cabeza, no se trataba de luchar por las cuatro mierdas que quedaban, era una cuestión de orgullo, de no dejar que nadie les hiciera tocase los huevos cuando quiseran. A eso se resumía todo y por eso la decisión ya estaba tomada...


Este escenario es el que me parecía más interesante de jugar cuando vi los escenarios que nos iban a tocar jugar, me gustaron un montón las reglas especiales por las que al finalizar cada turno tirabas un dado y podía no pasar nada, arreciar la tormenta de arena, lo que provocaba que la visibilidad se reducía a 60, 30 ó 15 cm o bien hacer aparecer zonas contaminadas que reducían la movilidad de las miniaturas. Así que lo primero que hice fue pillar protección contra la contra la contaminación para todos mis chicos, ya que si empezaban a aparecer zonas contaminadas y no tenía protección, me iba a inflar a hacer chequeos para no sucumbir a las mierdas tóxicas que poblarían el tablero. A continuación pillé una escopeta para Clint y un par de chucerías más para mi gente.
Mi plan para esta partida era sencillo y directo, tratar de avanzar todo lo que pudiera con mi gente armada con armas de mano mientras mis arqueros cubrían al resto de mi gente, pillar todos los objetivos que lograra alcanzar, no fuese que luego no pudiera moverme para capturarlos... Un plan sencillo que las tiradas de dados o el rival harían todo lo posible por destrozarlos.

Antes de comenzar la partida colocamos los objetivos e hicimos las tiradas de dado para ver la dispersi√≥n de los objetivos y sinceramente creo que la mitad de la partida se decidi√≥ ah√≠, ya que la mayor√≠a de los objetivos acabaron en mi mitad de la mesa..., pero oye..., era justicia po√©tica, para eso me hab√≠a hecho yo con las ruinas de la vieja factor√≠a...,  ;D  ;D  ;D . Bueno y soy yo el que narra las partidas y las cuento como mejor me cuadran, ja, ja, ja.

Dado que el despliegue anterior me fue tan bién, opté por realizar uno parecido al de la partida anterior. Clint armado con su escopeta recién estrenada y un filo medio desplegó en la derecha de mi mesa, junto a Samanta, que se había armado con maza y la pistola que el jefe ya no necesitaba para nada. Danny volvió a tomar posiciones en lo alto de un edificio, dispuesta a dar lo mejor de sí misma para cubrir a su gente y ayanarles el camino hasta los montones de chatarra con los que se tenían que hacer.



En el centro Susi y su arco ir√≠an a aquella parte donde m√°s falta hiciera, mientras Alabama gracias a la dispersi√≥n de los objetivos, comenzar√≠a la partida ya controlando uno de los objetivos. Por √ļltimo Pitt el Bizco y Jaime Oliver volver√≠an a formar tanden a la izquierda dispuestos a hacerse respetar.



En mi primer turno adelante a Jaime buscando una mejor posici√≥n de tiro para cubrir un objetivo muy cercano a la zona de despliegue de mi rival, mientras que Pitt el Bizco corri√≥ sus dos acciones para hacerse con otro objetivo. Susi viendo que la mayor√≠a de los chamarrileros hab√≠an desplegado frente a Clint, decidi√≥ avanzar hacia ese lado de la mesa dispuesto a apoyar a su jefe. Clint y Samanta avanzaron dispuestos a defender otro objetivo que iba a estar disputado. Por su parte Danny retras√≥ su acci√≥n al √ļltimo turno de agilidad y esper√≥ a ver que hac√≠an sus rivales.
Los Fulanos de la charca o como demonios se llamaran aquella panda de tarados llenos de cachivaches, comenzaron a avanzar hacia Clint, 5 de ellos se hab√≠an concentrado en ese lado de la mesa y buscando las coberturas posibles comenzaron a dirigirse a la carrera hacia los objetivos que ten√≠an delante. Justik, el peque√Īo sonda se agazap√≥ cubriendose tras los gruesos muros de un viejo almac√©n qued√°ndose al alcance de un mont√≥n de cachibaches que le hicieron salivar s√≥lo de pensar en las maravillas que podr√≠a hacer con ellas. Mientras tanto, el resto de chatarreros de mi lado derecho y el centro se dedicaron a avanzar para tratar de acercarse a los objetivos m√°s cercanos, cubri√©ndose con todos los elementos que les ofrec√≠a el terreno. Kathy aprovech√≥ su capacidad de francotiradora para disparar con su rifle contra Danny, pero su disparo se estrell√≥ contra la pared tras la que ella se cubr√≠a.



En el centro, Aceitosa, parapetada en el √ļltimo piso de un edificio, utiliz√≥ sus dos turnos en bombear su arma de presi√≥n y trastearla para hacerla mort√≠fera contra sus enemigos, mientras su compa√Īero Flema Brit√°nica al ver avanzar a sus compa√Īeros, decidi√≥ un√≠rseles para dar una paliza a esos chusmosos ignorantes que se hab√≠an dedicado a reventar piezas de maquinaria por puro avaricia, sin llegar a tratar de comprender que es lo que se tra√≠an entre manos o como funcionaba esas preciosas m√°quinas que tan alegremente hab√≠an destrozado. El √ļltimo sonda, Aionus avanzo por el lado izquierdo de la mesa y se parapet√≥ detr√°s de unas rocas, listo para cuando le conviniese, lanzarse a reclamar el mont√≥n de chatarra que ten√≠a a escasos pasos de su escondite. Y cuando parec√≠a que no iba a pasar nada en ese turno‚Ķ



‚ÄúDanny hab√≠a esperado pacientemente que aquellos tipos se esturrearan por toda la ‚Äúfictor√≠a‚ÄĚ, buscando la forma de aguarles la fiesta‚Ķ . Ten√≠a con ellos una cuenta pendiente desde la √ļltima vez que se encontraron, un cabronazo de aquellos la tumb√≥ y le birl√≥ su arco, no es que la p√©rdida hubiese sido irremplazable, pero s√≠ le hab√≠a escocido en su orgullo personal. As√≠ que por ese motivo se tom√≥ con mucha calma el elegir a la que ser√≠a su primera v√≠ctima, descart√≥ a aquellos que estaban m√°s lejos y empez√≥ a elegir mentalmente un blanco mientras extra√≠a una flecha de su carcaj‚Ķ, no ten√≠a claro si le meter√≠a un zurriagazo a aquella abuela que iba encima de aquel artefacto infernal que no paraba de lanzar nubes de acre humo negro al cielo, o tal vez a‚Ķ, - ¬°Co√Īo‚Ķ, aquel joputa llevaba su arco, el que le hab√≠a levantado‚Ķ!- . Todas las dudas se disiparon, en un acto reflejo encord√≥ la flecha, estir√≥ al m√°ximo la cuerda del arco y solt√≥ su mortal venganza contra aquel malnacido con toda la potencia y rabia que fue capaz de imprimirle al disparo.
-   ¬°Ahora m√©tete el arco por el ojal hasta que te salga por la puta boca!. Comemierda.




En fin, mi primer disparo y baja de la partida fue una suerte de justicia po√©tica de Danny, que se veng√≥ de aquellos pandilleros que le hab√≠an robado su arco la √ļltima vez que se vieron las caras.

Al final del primer turno, tiramos en la tabla de efectos y la tormenta de arena comenzó a rugir con más fuerza…, a partir de ese momento, la visibilidad máxima se reducía a 60 cm, lo que me venía estupendo para librarme de la letal tiradora Kathy la tuerta, armada con un rifle y con la habilidad francotiradora…, a partir de ahora si quería disparar, tendría que hacerlo acercándose y arriesgándose a quedar a tiro de arco…, las cosas se igualaban.

El segundo turno empez√≥ con m√°s movimientos, Clint y Samanta avanzaron hasta colocarse al lado del objetivo a por el que hab√≠an tratado de ir en el primer turno y se parapetaron para tratar de defenderse mejor de la que se les ven√≠a encima. Confiaba en sus compa√Īeros que les cubr√≠an desde lejos con el arco para ablandarles un poco a la marabunta de chatarreros que se les ven√≠a encima. Alabama por su parte gast√≥ sus acciones en cavar en la monta√Īa de chismes para saber qu√© hab√≠a debajo y desvel√≥ que aquel objetivo proporcionar√≠a 3 puntos de objetivo si lo conservaba hasta el final de la partida. Pitt el Bizco una vez que lleg√≥ al objetivo, se parapet√≥ y cav√≥ para tratar de averiguar cuanto obtendr√≠a de aquel mont√≥n de chismes‚Ķ, otros 4 puntos para la saca.





Oliver por su parte, una vez que vi√≥ como su compa√Īero se dedicaba a rebuscar entre el mont√≥n de escombros, decidi√≥ avanzar para acercarse al objetivo que Aionus, el peque√Īo sonda tratar√≠a de controlar en cuanto pudiese. Su intenci√≥n era muy clara, tumbar al peque√Īo bastardo o negarle al menos la posibilidad de que puntuase aquel objetivo.

Y lleg√≥ la ronda de los disparos‚Ķ . Danny, una vez que se hab√≠a vengando del aquel cabr√≥n retorcido que le hab√≠a levantado su arco, escogi√≥ como v√≠ctima a la vieja bruja que se mov√≠a encima de aquella cafetera con ruedas mientras accionaba los mandos de su vaporeta para rociar con su mortal arma a los dos pandilleros que ten√≠a enfrente en cuanto pudiera. Por desgracia, cuando solt√≥ la flecha el veh√≠culo hizo un extra√Īo y pareci√≥ pararse un instante, para a continuaci√≥n pegar un peque√Īo salto hacia delante... .

‚Äú‚Äď Joder con el puto chisme ese, parece que se mueve a tirones‚ÄĚ- . Su flecha se qued√≥ clavada en uno de los laterales del artefacto ante la sorprendida mirada de la vieja Vabushka.

La chatarrera creía que ese iba a ser su día de suerte, para su desgracia, Susi tenía una línea de tiro directa, sin ninguna cobertura que pudiera salvar a la vieja zorra. Así que aprovechó el instante de incredulidad de la anciana para endosarle un buen flechazo en mitad del pecho. Tan fuerte fue el impacto, que Vabushka fue arrojada de la vaporeta con ruedas y quedó tendida en el arenoso suelo




Ahora le tocaba a los chatarreros dar r√©plica a mi turno, con dos compa√Īeros ca√≠dos en dos turnos, un escalofr√≠o de temor recorri√≥ al grupo, las cosas se empezaban a poner dif√≠ciles a no ser que igualasen r√°pidamente las bajas. Por eso Aceitosa encar√≥ su arma contra Oliver, que no hab√≠a tenido tiempo de cubrirse en su intento de interceptar a Aionus, y con todo el mimo que pudo imprimir al roce de su dedo contra el gatillo, solt√≥ su mortal carga contra √©l y‚Ķ

-              ‚ÄúPuta mierda‚Ķ‚ÄĚ, tanta presi√≥n le hab√≠a dado al arma, que al soltar el disparador, √©sta sali√≥ como un chorro irregular haciendo que el proyectil fuera disparado en una err√°tica par√°bola que se alej√≥ por mucho de su blanco.

Bambi y Flema Brit√°nica superando sus miedos ante el derribo de sus dos compa√Īeros, cargaron por el hueco que hab√≠a entre dos edificios para tratar de llegar al combate cuerpo a cuerpo contra sus enemigos en el siguiente turno. Por √ļltimo Kathy, al verse fuera de alcance por la tormenta de arena y aprovechando que √©sta le cubr√≠a tambi√©n de las miradas de sus rivales, avanz√≥ buscando una mejor posici√≥n de disparo.

Al finalizar el segundo turno, volvimos a tirar en la tabla de sucesos y esta vez no ocurrió nada.

Al comenzar del tercer turno, lo que hice fue colocar a Jaime Oliver detrás de una cobertura desde la que controlaba el lugar en el que se encontraba el sonda Justik, pero que le ocultaba de Aceitosa, no fuese que su proverbial mala puntería por pura suerte, se tornase de pronto en un excelente disparo…, hasta el más tonto tiene un día afortunado de vez en cuando.



Alabama y Pitt el Bizco continuaron manteniendo sus objetivos sin moverse del sitio, ya totalmente a salvo por la tormenta de arena, que impedía que ninguna miniatura enemiga a menos de 60 cm les disparase. Clint y Samantha mantuvieron sus posiciones y aunque la tormenta cada vez rugía con más fuerza, Danny forzaba la vista entre ráfaga y ráfaga de viento y arena…, en una de esas encalmadas localizó por el rabillo del ojo un forma que avanzaba hacia su Samantha y sin pensárselo dos veces, dejó volar rauda la flecha contra aquella informe sombra, para ver como desaparecía de golpe catapultada hacia atrás.

‚ÄúBambi no pod√≠a creerse la suerte de aquella japuta que hab√≠a logrado alcanzarla a pesar de la tormenta de arena‚Ķ, arrastr√°ndose mientras se sujetaba la flecha que le hab√≠a alcanzado en el muslo decidi√≥ borrarse de aquel infierno. Ning√ļn trozo de metal val√≠a acabar bajo dos metros de tierra‚Ķ, eso con suerte, si tu cad√°ver no acababa devorado por vete t√ļ a saber que mierda‚ÄĚ



Por su parte Susi, viendo que aquella zona estaba controlada, decidió ir a echarle una mano a Oliver, que era quien podría verse un poco más apurado al tener que vérselas con dos enemigos
Los chatarreros cada vez notaban más que su ataque perdía fuelle, pero no se rendían. Aceitosa volvió a dedicar un momento a trastear su arma entre mascullos, para volver a cargarla y tratar de cobrarse una víctima. Aionus continuó agazapado en su escondite tratando de pasar desapercibido.




Justik también permaneció a cubierto esperando que llegase su momento de hacerse con el objetivo que tenía al alcance de su mano.

Flema Británica dio otro impulso a su carga y en el próximo turno trataría de hacer una escabechina contra aquellas dos figuras que veía agazapadas unos metros más adelante. Kathy continuó avanzando y logró dejar atrás las ruinas en las que se había protegido al comienzo de la partida.

Nueva tirada de efectos‚Ķ, y los dados provocan que la tormenta de arena resuene a√ļn con m√°s fuerza, a partir de ahora, s√≥lo se podr√° disparar o cargar hasta 30 cm de distancia.

Comenzaba el cuarto turno. A pesar del rugiente sonido de la tormenta Clint se dio cuenta de que un enemigo trataba de flanquearlos, así que sin pensárselo dos veces le dio un codazo a Samantha y con un gesto le indicó que les tocaba salir ahí afuera y acabar con él. Por desgracia, cuando se dispusieron a disparar a bocajarro contra su atacante, una fuerte racha de viento les cegó y sus disparos no lograron alcanzar a Flema Británica.

‚ÄúDanny cada vez ve√≠a menos desde el lugar en el que estaba parapetada, el viento cada vez soplaba m√°s fuerte y le desollaba los pocos cent√≠metros de piel que hab√≠a dejado expuestos al viento. Estaba dispuesta a bajar de all√≠, ya que poco m√°s pod√≠a hacer, cuando al l√≠mite de su visi√≥n percibi√≥ que algo se mov√≠a enfrente suya‚Ķ, eran Clint y samantha, algo hab√≠a debido de notar porque se estaban moviendo y disparaban contra algo m√°s adelante‚Ķ . No llegaba a ver de que se trataba, pero actu√≥ por puro instinto y dispar√≥ una flecha contra el lugar en el que intu√≠a que estaba la nueva amenaza‚Ķ. No lleg√≥ a ver caer a su tercera v√≠ctima de la jornada, pero sus compa√Īeros s√≠, ya que se volvieron hacia ella y levantaron la mano d√°ndole las gracias por la ayuda. Flema Brit√°nica tambi√©n hab√≠a probado la mordedura de Danny‚ÄĚ.




Susi por su parte continuó avanzando para apoyar a Jaime Oliver y de paso amenazar ese flanco de Aionus.



El resto de la gente continuó agazapada defendiendo los botines adquiridos.
A los chatarreros poco m√°s les quedaba por hacer. Aceitosa ante el impulso de la tormenta se vio obligada a bajar de su parapeto, ya que no lograba ver a ning√ļn enemigo, los sondas continuaron escondidos y Kathy volv√≠a a quedar fuera de alcance para usar su rifle y tuvo que avanzar de nuevo
El turno no dio más de sí y volvimos a tirar en la tabla de efectos…, y la tormenta no defraudó…, volvió a aullar con más fuerza y a partir de ese momento sólo habría una visión de 15 cm

Al inicio del quinto turno, Susi lleg√≥ hasta el objetivo que hab√≠a pretendido Aionus y lo reclam√≥ para su pe√Īa, mientras Oliver aprovechando que se ve√≠a respaldado por su compa√Īera avanz√≥ un poco y se puso a distancia de carga, aprovechando que Aionus estaba agazapado y √©l no llegar√≠a a cargarle en su turno.

Danny ante la imposibilidad de hacer nada más, bajó de su privilegiado puesto y avanzó hacia Clint y Samantha, mientras ellos volvieron junto al objetivo que defendían



En el turno de los chatarreros, Aceitosa continu√≥ avanzando hacia su compa√Īero Aionus para echarle una mano y Kathy se acerc√≥ a√ļn m√°s a sus rivales. Mientras Justik aprovech√≥ que ya quedaba fuera de distancia de disparo, para reclamar el objetivo que hab√≠a tratado de reclamar desde el principio de la partida.



Dimos el turno por finalizado, en ese momento yo controlaba 4 objetivos que me daban 3, 3, 4 y 5 puntos, mientras mi rival controlaba uno de 5 puntos. Tiramos tabla de efectos y volvió a salir tormenta de arena, esta vez sin efecto, ya que sólo se podían acumular tres efectos del mismo tipo. Visto con retrospectiva, la inversión en Protección contra la contaminación no había valido para nada.

Comenzaba el √ļltimo turno y quedaban un par de decisiones importantes por tomar‚Ķ, la primera de ellas fue cargar contra Aionus por parte de Oliver, en un intento por tumbar al sonda y evitar que me disputara el objetivo. Por desgracia, a pesar de que el sonda estaba agazapado, la carga fue infructuosa y fall√© miserablemente el ataque‚Ķ, por suerte Aionus desde su forzaba posici√≥n no logr√≥ herir a Oliver‚Ķ .



En la otra punta de la mesa, Samantha retrasó su turno para tratar de cargar a Kathy una vez que ella moviera…, pero la Tuerta no tenía ni un pelo de tonta y también decidió esperar a ver que hacían los demás. Clint y Danny avanzaron lo que pudieron para tratar de interceptar a Kathy, pero al estar agazapados, perdieron parte del impulso en el movimiento y no pudieron llegar a cargarla. De forma que mi turno fue un tanto incierto

Llegaba el turno de la verdad‚Ķ, Aionus trat√≥ de zafarse del combate para acto seguido tratar de llegar a disputar el objetivo defendido por Susi, pero fall√≥ la tirada y tuvo que encajar otro golpe del cocinero psic√≥pata, por suerte para el peque√Īo sonda, ese era su d√≠a de suerte, ya que el golpe tampoco logr√≥ hacerle ning√ļn da√Īo m√°s all√° de un morat√≥n que lucir√≠a orgulloso en su mand√≠bula las pr√≥ximas semanas. Y as√≠ qued√≥ ese combate en tablas y el objetivo en mi posesi√≥n.


Tiramos dados para ver quien tenían que actuar primero, si Kathy o Danny…, y la suerte se decantó de parte de la tuerta, así que Samantha avanzó para tratar de entorpecer la carga de Kathy, que llevaba una idea clara…, disputarme el objetivo.



Pero Kathy pudo rodear mi carga y llegar a contactar contra el objetivo‚Ķ, en el √ļltimo movimiento de la partida, la Tuerta me privaba de uno de mis objetivos conseguidos.



Resultado final de la partida 10 a 5 a favor de los chicos de la Coronel Sanders.

El final de la partida fue de infarto, es verdad que mi rival perdi√≥ muchas minis, pero en el √ļltimo turno si hubiese tenido un poco m√°s de suerte con las tiradas de dados, hubiese podido ponerme en un serio aprieto. Sobre todo si no hubiese olvidado activar a Aceitosa, que el √ļltimo turno no hizo nada‚Ķ, con la tensi√≥n de ver que pasaba con Kathy y una vez que fall√≥ el intento de zafarse del combate de Aionus, se olvid√≥ de usar esa mini, que al menos podr√≠a haber tratado de disparar a Oliver y causar una baja a mi banda. Aunque claro, tambi√©n es cierto que al estar enzarzado en combate con Aionus, igual √©l podr√≠a haberse llevado otra mini m√°s a la enfermer√≠a.

La partida fue muy divertida y los efectos de la tormenta de arena nos obligaron a buscar un combate m√°s cerrado. Una pena que no nos tocase ning√ļn efecto que nos redujeran la movilidad y nos permitieran usar la pasta que nos gastamos en protecci√≥n contra la contaminaci√≥n, ja, ja, ja.

La parte buena es que adem√°s de la cantidad de puntos de experiencia que obtuve por ganar la partida, debido a la diferencia de valoraci√≥n de las bandas, que calculamos al principio de la partida, mis chicos ganar√≠an otro par de puntos de experiencia autom√°ticamente, adem√°s de llevarme un buen pu√Īado de chapas para reforzar a mi gente‚Ķ . Ahora hay que meditar muy bien en qu√© vamos a emplear esa inyecci√≥n extra que nos ha llegado.

‚ÄúLa pe√Īa de la Sander est√° de un gallito que no hay quien les aguante‚Ķ‚ÄĚ, ‚Äúcabrones con suerte‚ÄĚ, ‚Äúhijos de la gran chingada‚Ķ‚ÄĚ, √ļltimamente se hablaba mucho de la pe√Īa de Sander y su segundo al mando, Clint el Guapo. Los muy cabrones no s√≥lo le hab√≠an dado un buen repaso a unos mutos y a unos chatarreros, si no que enciman se hab√≠an hecho con un buen mont√≥n de mierda ticno, trecno‚Ķ, de los viejos tiempos, que tras separar la parte que correspond√≠a al consejo de la ciudad y quedarse con la que a ellos le interesaba, hab√≠an sacado a la venta en el mercado de Puentechatarra, provocando tal montonera de hostias entre los Chatas, que se hostiaron entre ellos para ver quien eleg√≠a primero que llevarse, que hasta los Jueces tuvieron que intervenir y poner orden pateando unos cuanto culos y partiendo otra buena raci√≥n de me√Īos.

Ahora la gente est√° pendiente de esta pe√Īa, dicen que tienen una flor en el culo, lo cual me extra√Īa, ya que ninguna de las zorritas o los mamones de ese grupo parecen mutos y me extra√Īa que nadie se meta una flor en el culo por gusto, pero bueno, el viejo Sajarratas estar√° pendiente de lo que pase con estos k√≠es, para teneros al tanto de que acaba pasando con ellos‚ÄĚ

     
I
* madrid Abrasapuentes
Sargento (327 puntos)

#20
08/05/17, 13:59
Despu√©s del par√≥n obligado por compromisos familiares en Semana santa, a la vuelta retom√© las partidas de la campa√Īa de Punka que estamos desarrollando en Madrid. Por diversos motivos, mi rival y yo no hemos logrado coincidir, hemos aplazado la tercera partida con escenario ya asignado y pas√© a jugar directamente la cuarta y quinta contra mis rivales. As√≠ que a falta de esa tercera partida aplazada que jugaremos en cuanto podamos, tendr√≠a la campa√Īa finiquitada y estar√≠a a la espera de jugar un escenario final especial que est√°n preparando el organizador del torneo y un compa√Īero, Ignatius, que prepara unos escenarios que son crema.

Despu√©s de jugar estas dos partidas, me pareci√≥ muy bueno el sistema de premiar a aquellas bandas que se enfrentan a otra con mayores valoraciones, por ese motivo, yo en estos dos escenarios, sin haber lanzado un dado, he salido reforzado, ya que mis minis ganaban directamente puntos de experiencia, 1 punto en la primera y 2 en la segunda, por enfrentarme a bandas m√°s poderosas que yo, eso sin mencionar el incentivo econ√≥mico extra que me he llevado tambi√©n en ambos casos. Es verdad que luego a m√≠ las partidas me fueron muy bien y gan√© ambos enfrentamientos, lo que me permiti√≥ ganar m√°s puntos de experiencia y generar m√°s chapas a√ļn por no haber tenido pr√°cticamente bajas.

Personalmente estoy disfrutando un mont√≥n el tema torneo por la posibilidad de ir enlazando narrativamente los diferentes enfrentamientos. Las reglas de campa√Īa me est√°n gustando bastante, hay cosas que se podr√≠an pulir y que los que estamos jugando vamos recopilando para pasarle el feedback a la gente de Bad Roll Games, pero oye, es que estas son unas reglas que est√°n hechas para eso, testearlas.

Uno de los mayores aciertos para m√≠, es la cantidad de escenarios diferentes que se pueden jugar, cada uno con sus propias reglas especiales que dotan de mucha rejugabilidad el juego. De momento, no tengo la sensaci√≥n de jugar una y otra vez la misma partida, ya he jugado del orden de 7 u 8 partidas y a√ļn no he repetido escenario. Todo un acierto para m√≠, ya que dotan de personalidad a cada partida

Espero que disfrutéis los informes y por mi parte tratar de jugar el que me queda cuanto antes para poder colgarlo

     
I
* baleares Criamon
Suboficial Mayor (1819 puntos)

#21
09/05/17, 20:18
No esperaba menos Abrasapuentes! me encanta como describes los escenarios, son peque√Īos comics o miniseries que te enganchan en su lectura. El argot usado te mete de lleno en la ambientaci√≥n y parece estar viendo lo ocurrido desde un lugar privilegiado de Puentechatarra.
Las partidas en si tienen muy buena pinta, las minis estupendas igual que la escenografia, así da gusto jugar!
Tengo que empezar con esto en mi club, será difícil pero seguro que vale la pena.
Espero ansioso los avances de los chicos del KFC  :vik :vik :D

     
I
* madrid Abrasapuentes
Sargento (327 puntos)

#22
24/05/17, 11:11
Tercera partida aplazada, "La rebelión de las Máquinas":


"- Hostia que seco tengo el gaznate, se quej√≥ el viejo Sajarratas-, venga pichasflojas, aflojad unas chapitas para que me pueda remojar la gorda y os cuente lo de los kies del "Guapo", que llegaron esta tarde los muy cabrones con un buen mont√≥n de bidones de gasofa..., si no que os reviente el buyayo un mongoloco sifil√≠tico y me marcho con mi histor... . Co√Īo, jefe, as√≠ da gusto, claro que acepto tu copita y ya me pongo con lo guapo-

Tras la gigantesca Tormenta de polvo que estuvo asolando Puentechatarra las √ļltimas semanas, y no, no nos referimos a lo que la Danny y la Samantha tienen liada todo el puto d√≠a, que parecen gatas en celo, si no a lo otro, el puto viento soplando y llevando arena a todo trapo de aqu√≠ para all√° que nos tuvo sin salir de casa un coj√≥n de d√≠as sin distinguir el d√≠a de la noche de la poca mierda que se ve√≠a. Cuando todo se calmo, hubo mucha mierda que rebuscar y encontrar con todo lo que sali√≥ de debajo de la arena. As√≠ que cuando Richie "el Corto", ya sab√©is, todo lo que tiene de tonto, lo tiene de grande, que el jod√≠o se quita los pantalones y empiezas a preguntarte si no ser√° medio mutardo de patas pa bajo el muy cabr√≥n del pedazo bicho que gasta...  . Bueno pues eso, cuando el tonto de la hostia lleg√≥ con las estrellas esas que arranc√≥ de unos buggas, de no se que banda de los Mercidis que pon√≠a escrito en los restos de los cascajos que quedaban y que dijo que hab√≠a encontrado en un cacho de carretera que hab√≠a despejado la Tormenta, la pe√Īa se volvi√≥ como loca, trinc√≥ todo el cacharro que pudo para guardar gasofa o lo que co√Īo pudiesen arrancar de los bugas. Y Clint el Guapo tampoco se hizo derogar, junt√≥ a sus k√≠es y fue a partirse el jeto contra el primer joputa que se cruzase en su camino. Y mira t√ļ por donde, que fueron aquellos meados negros de los Hijos de la Sangre, esos curas locos de a su Dios rogando y al resto de la pe√Īa quemando..."


Antes de comenzar la partida vimos la diferencia de valoración de las bandas y como mis kíes estaban un poco por encima de valoración, mi rival aprovechó para ganarse un puntejo extra de experiencia y sacarse unas cuantas chapas gratis antes de empezar a tirar el primer dado. Y no seré yo quien se queje y menos después de lo bien que me vino a mí, en las dos partidas anteriores enfrentarme a bandas con valoraciones superiores, ya que gracias a eso obtuve un montón de puntos de experiencia y chapas extras que permitieron a mi banda evolucionar un montón.

Después de solventar ese problemilla, se realizaron las tiradas para ver que pasaba con los kies heridos que estaban pendientes de ver si jugaban o no la partida. No hubo problemas y por las dos partes pudimos jugar con nuestras bandas al completo

Realizamos tiradas para ver quien elegía zona de despliegue y quien empezaba jugando el primer turno. En ambos casos gané las tiradas y elegí lado de mesa y empezar jugando en primer lugar

Mi despliegue fue muy t√°ctico, con dos miniaturas, Danny y Alabama, con armas de proyectiles muy centradas en mesa desde una posici√≥n elevada capaces de dominar gran parte del terreno en que se iba a dirimir la partida. En mi lado izquierdo de despliegue coloqu√© otro tirador en altura, Susi, encaramada en lo alto del tejado de una gasolinera abandonada, y dos equipos de dos minis, Pitt que llevar√≠a uno de los bidones de gasolina e ir√≠a protegido por Samantha y la otra pareja formada por Clint que se encargar√≠a de proteger al novato Ben ‚Äúel R√°pido‚ÄĚ. Y por √ļltimo aunque tambi√©n centrado en mi zona de despliegue, pero a ras de suelo, Jaime Oliver con un arco.

Mi idea para la partida era muy sencilla, mientras con mis dos equipos de ‚Äúrepostadores‚ÄĚ tratar√≠a de hacerme con los tres coches de mi izquierda, los dos cargados con los bidones procurar√≠an centrarse en rellenarlos todos los turnos y no parar de sumar puntos de victoria,  mientras sus otros dos compa√Īeros ser√≠an los encargados de hacer retroceder a cualquiera que se acercase. Mis tres tiradores en altura tratar√≠an de cubrir desde arriba a mis dos ‚Äúreposteadores‚ÄĚ, al tiempo que har√≠an todo lo posible por entorpecer los movimientos de mi rival y evitar que puntuaran lo menos posible. Un par de coches quedaban fuera de mi l√≠mite de disparo, pero prefer√≠ concederlos y centrarme en defender los otros cuatro. Y para cubrir esa lado derecho de mi zona de despliegue puse a Jaime Oliver con su arco, su labor ser√≠a impedir que flanqueasen mi zona de control.







Mi rival despleg√≥ casi todas sus miniaturas muy centradas cubiertas tras el remolque volcado de un antiguo tr√°iler abandonado en los restos de una de las grandes carreteras que un√≠an las macrociudades de anta√Īo. Coloc√≥ un pistolero a cubierto en lo alto de un edificio con la intenci√≥n de cubrir a sus compa√Īeros en un avance hacia mi flanco izquierdo, al tiempo que intentar√≠a entorpecer mis movimientos por esa zona. En su otra zona de despliegue coloc√≥ un par de sus chicos, un ‚Äúrepostero‚ÄĚ y un compa√Īero para cubrirlo.



Mi primer turno lo utilic√© en hacer avanzar a todas las minis que ten√≠a a nivel de suelo, dirig√≠ los dos equipos de ‚Äúreposteadores‚ÄĚ, cada uno a un veh√≠culo distinto. Mientras que los guardaespaldas de cada uno de ellos llegaban a cubrirse de posibles disparos enemigos, los muchachos que iban cargando con los bidones, llegaban muy justos, o se quedaban a escasos cent√≠metros de contactar con el coche elegido para ser saqueado. A Jaime Oliver lo hice avanzar para tratar de buscar una mejor posici√≥n de disparo cara a la avalancha que preve√≠a que iba a salir de detr√°s de ese remolque que ten√≠a enfrente
El resto de minis eran tiradores en altura y retrasé su acción hasta el final del turno de agilidad 1.
Mi rival movi√≥ a sus dos minis desplegadas a la su izquierda tratando de llegar al coche m√°s cercano, no ten√≠a mucho peligro, ya que el campo en esa zona lo ten√≠a totalmente despejado, as√≠ que aunque su "Reposteador‚ÄĚ no tuvo suerte con las tiradas de agilidad y avanz√≥ la mitad de su movimiento normal en ambos casos, no peligraba al estar fuera de mi l√≠mite de disparo. El resto de sus minis se colocaron a ambos lados del remolque, esperando el siguiente turno para desplegarse‚Ķ
En ese momento activé yo a mis tres tiradores y aunque ni Danny, ni Alabama tenían nadie a tiro, Susi, intentó un disparo lejano con su arco al límite de distancia de su arco…

“Susi vió como uno de aquellos fulanos asomó el hocico por uno de los extremos de los restos de aquel camionaco abandonado… . El tío echó un vistazo rápido y volvió a esconderse detrás, volvió a asomarse y a hacer gestos a alguien que se movía tras el primer tronao de la Sangre Negra esa. El tío no se decidía a salir a campo abierto, volvió a mirar en todas direcciones tratando de ver enemigos ocultos acechando, pero a ella no la verían, estaba en lo alto de un tejado, tapada con un cacho de tela cochambrosa que no desentonaba con el entorno.

Cuando por fin se decidi√≥ a salir a campo abierto, Susi no se lo pens√≥ dos veces, no iba a dejar que el tipo aquel tratase de ganar otra cobertura. De un salto se puso en pie, tens√≥ al  m√°ximo su arco y dej√≥ volar la flecha‚Ķ . El fulano no hab√≠a dado ni tres pasos cuando la flecha le impacto de lleno y lo fulmin√≥ all√≠ mismo.‚ÄĚ




El primer turno acababa la mar de bien, con una baja afortunada en un tiro al límite de alcance del tiro de los arcos.

El segundo turno estaba claro que iba a hacer, ponerme a pillar gasolina como un loco, Ben ‚Äúel R√°pido‚ÄĚ utiliz√≥ sus dos acciones en pillar toda la gasolina que pudo y Pitt ‚Äúel Bizco‚ÄĚ utiliz√≥ una de sus acciones en llegar a su coche objetivo y la otra en sacar gasolina. Ya hab√≠a conseguido 3 puntos de victoria.



Sus guardaespaldas estaban cerca y decidí retrasar sus acciones hasta ver que hacía el enemigo, hice lo mismo con mis tiradores. Personalmente esperaba una salida en tromba por los dos lados del tráiler por parte de mi rival, pero después del afortunado tiro del primer turno, recolocó las minis lo más al borde posible de los dos lados del tráiler y dejó correr el turno con el grueso de sus minis sin hacer nada más. Las otras dos minis que tenía desplegadas en sus lado izquierdo de la mesa continuaron avanzando para alcanzar un coche al que poder empezar a extraerle gasolina.
Visto que su turno acab√≥ sin nada rese√Īable, volv√≠ a intentar disparar con Susi a un fulano que ten√≠a escondido en lo alto de unas ruinas y que podr√≠a llegar a inquietar a mis minis con alg√ļn disparo afortunado de pistola al l√≠mite de su alcance. El disparo fall√≥ y Susi torci√≥ el gesto cuando vi√≥ como la flecha se clavaba en el marco de madera de las ruinas del edificio en el que se escond√≠a el fulano aquel, al menos el disparo le servir√≠a como aviso al k√≠e aquel, atr√©vete a asomar el morro y te reviento‚Ķ

Con Oliver cubriendo el otro lado del remoque intent√© otro tiro desde lejos y tuve la fortuna de acertar y tumbar al segundo ‚Äúreposteador‚ÄĚ que mi rival escond√≠a tras el remolque del cami√≥n‚Ķ, y ah√≠ nos dimos cuenta de algo‚Ķ En el anterior turno, mi rival no hab√≠a usado el punto extra de dureza que otorga el Guardi√°n de la Llama a su pe√Īa cuando est√° a la vista de su gente. As√≠ que como en la tirada para herir del final del turno anterior hab√≠amos empatado en el resultado de tirada final m√°s modificadores, sin contar con ese modificador extra que mi rival obvi√≥, le dije que levantase la mini. Me pareci√≥ que era lo correcto, (y m√°s a m√≠, que siempre me olvido usar la repetici√≥n que me otorga mi Territorio Pantano, ja, ja, ja)



“Susi no quitaba ojo de las sombras que veía moverse dentro de las ruinas del segundo piso que tenía enfrente, cuando por el rabillo del ojo vio como el fulano que había tumbado hacía un rato, se incorporaba tambaleante y medio arrastrándose, medio tambaleándose ganó de nuevo la seguridad de su anterior escondite.

-Cabr√≥n con suerte-, pens√≥ Susi, debi√≥ de clavarle la flecha en alguna mierda de esas que llevaba colgando el fulano. ‚Äď Bueno, al menos no asomar√° su jeto el resto del d√≠a-



Y como no podía hacer nada más, finalicé el segundo turno.

El tercer turno fue un calco del anterior, mi gente continu√≥ recogiendo gasofa de los coches abandonados y llegu√© a los 7 puntos de victoria, hasta el momento hab√≠a sido afortunado y no hab√≠a agotado los dep√≥sitos de los coches en las tiradas que ten√≠a que realizar cada vez que gastaban un turno en extraer gasolina. El resto de las minis las volv√≠ a retrasar al turno de agilidad 1. Una salida en tromba pod√≠a complicarme bastante la vida, por eso mi idea era coger todos los puntos de victoria que pudiese y si se complicaba la cosa, retrasar a mis ‚Äúreposteadores‚ÄĚ con su buen saco de puntos de victoria y tratar de evitar que mi rival pillase muchos.

En su turno de agilidad mi rival lleg√≥ al primer coche, repost√≥, tir√≥ para ver que ocurr√≠a‚Ķ, y se hizo patente que aquel no iba a ser su d√≠a‚Ķ, hab√≠a necesitado tres turnos en llegar al primer coche y lo dej√≥ seco con una sola acci√≥n de extraer gasolina. Otra de sus minis gast√≥ una acci√≥n en llegar hasta el t√≠o del bid√≥n y recogerlo de manos del fulano abatido. El resto de minis se volvieron a recolocar mejor, cubri√©ndose. El t√≠o que se escond√≠a en las ruinas de la segunda planta frente a mi arquera, se escondi√≥ aun m√°s y desapareci√≥ de mi l√≠nea de tiro. El √ļnico de las minis rivales que busc√≥ acci√≥n, fue el acompa√Īante del ‚ÄúReposteador‚ÄĚ Sangre Negra que decidi√≥ avanzar


Mi turno tres finalizó con otro tiro nada afortunado de Jaime Oliver.

En el inicio del turno cuatro mis chicos continuaron secando los coches‚Ķ, Pitt pudo extraer otro poco m√°s, antes de que no quedase una gota m√°s por exprimir, Ben tuvo m√°s suerte y pudo pasar el turno completo extrayendo m√°s gasolina. A estas alturas estaba claro que mis k√≠es hab√≠an ganado la partida, ya que √≠bamos 10 a 1 en puntos de victoria. Lo √ļnico que pod√≠a cambiar eso a estas alturas era una carga suicida de mi rival, en un intento por tumbar mis ‚Äúreposteadores‚ÄĚ y robarles sus bidones de gasolina.

Mi rival intent√≥ salir con su segundo ‚Äúreposteador‚ÄĚ cubierto por otro compa√Īero y tratar de sumar puntos en alg√ļn coche cercano. Movi√≥ al valiente Sangre Negra acerc√°ndose m√°s a Oliver, que volvi√≥ a disparar y fall√≥. Danny por su parte viendo la oportunidad que se le presentaba de estrenar su nuevo rifle, quit√≥ el seguro de su nuevo y mortal amigo, introdujo una bala en su rec√°mara y dispar√≥ contra los fulanos que sal√≠an corriendo acarreando otro bid√≥n para rapi√Īar gasofa‚Ķ . Alcanc√© a la mini, pero en la tirada para dictaminar si tumbaba la mini, saqu√© una porquer√≠a de tirada y la mini se salv√≥ de ser la primera v√≠ctima del rifle de Danny



El quinto turno volvi√≥ a ser un calco del anterior, Ben ‚Äúel R√°pido‚ÄĚ pill√≥ otra carga extra y definitivamente sec√≥ el dep√≥sito del buga que estaba mangoneando, mientras Pitt se acercaba a otro coche por ver si pod√≠a rascar alg√ļn punto extra antes de finalizar la partida. Oliver dispar√≥ con el Sangre Negra que aunque cada vez estaba m√°s cerca, a√ļn no estaba a distancia de carga‚Ķ, y fall√≥. Danny dispar√≥ contra esa mini y tambi√©n fall√≥ estrepitosamente‚Ķ

-   Putas balas‚Ķ, ¬Ņqu√© co√Īo pasan con ellas? ‚Äď pens√≥ Danny, echando de menos su viejo y fiable arco

Clint, vio a aquel fulano que temerariamente no dejaba de avanzar hacia sus filas y sin pensárselo dos veces, después de ver que sus rivales habían dejado pasar otro turno sin hacer nada, avanzó para atajar posibles problemas en aquel enfrentamiento que estaba llegando a su fin.

En el √ļltimo turno, Pitt contact√≥ con otro dep√≥sito de coche, meti√≥ el latiguillo de pl√°stico y empez√≥ a chupar hasta que sali√≥ la gasolina que quedaba en el dep√≥sito‚Ķ, mi rival tambi√©n contacto con otro coche y pill√≥ su segundo punto de victoria. Clint avanz√≥ con su chata amartillada y dispar√≥ una buena raci√≥n de postas contra aquel cabr√≥n que osaba hacerle frente‚Ķ, y el fulano sal√≠ indemne del disparo‚Ķ

-   Pero‚Ķ, ¬Ņqu√© co√Īo podrido‚Ķ?-, no ten√≠a tiempo para pensar mucho, pero algo no estaba bien, se hab√≠an disparado tres putas balas esa partida y todas fallaron, cuando acabase todo aquello, habr√≠a que averiguar quien estaba tratando de joderles

El Sangre Negra cargó contra Oliver dispuesto a vengar a su colega caído en el primer turno…

“Oliver vio a un fulano enloquecido, profiriendo gritos correr hacia él mientas echaba espumarajos por la boca. Puede que otro kíe se hubiese puesto nervioso, pero Oliver vivía para aquellos momentos, así que sin pensárselo dos veces soltó su arco y cogió unos de sus cuchillos de matarife que usaba para trinchar a los galligartos. Con toda la calma del mundo dejó que el fulano se acercase a él, cuando de pronto, una atronadora explosión sonó junto a su oreja



-Cagoensuputamadre-, vio como el cabr√≥n de Clint le hab√≠a descerrajado un tiro a bocajarro al puto loco ese y hab√≠a seguido como si nada, mientras Clint agarraba su escopeta como si fuese un garrote dispuesto a destrozarle la cabeza, pero Oliver no le dio opci√≥n, se adelant√≥ uno, dos, tres pasos y se lanz√≥ directo contra el ni√Īato aquel. Todo qued√≥ solventado antes de que el pobre desgraciado supiera que le hab√≠a ocurrido. Oliver limpi√≥ su cuchillo en los harapos del fulano y aprovechando que estaba inconsciente empez√≥ a grabarle a cuchillo en la frente ‚ÄúKFC‚ÄĚ, a partir de entonces el fulano, adem√°s de las marcas de su Dios, iba a ser un puto hombre anuncio del KFC



Clint vio como aquel loco cabr√≥n tarareaba alegremente mientras le rajaba la cara al fulano que acababa de tumbar. Se encogi√≥ de hombros, dio media vuelta y se march√≥ llamando a sus chicos para reunirlos. Ya ten√≠an lo que hab√≠an venido a buscar y si el Oliver se quer√≠a divertir un rato, ¬Ņqui√©n era √©l para cortarle el rollo?. M√°s cuando hab√≠a cosas m√°s importantes que le rondaban la cabeza‚Ķ, ¬ŅQu√© pasaba con ese saco de balas que hab√≠a comprado antes de salir de expedici√≥n?‚ÄĚ



Partida muy tranquila para mis chicos, resultado final 12 a 2 y ninguna baja. Un buen saco de chapas y puntos de experiencia para mi banda que ahora habr√° que reinvertir sabiamente de cara a la partida final que nos espera para dar por cerrada esta campa√Īa. No sabemos de que se trata, es un escenario sorpresa que todos tenemos ganas de jugar y que nos puede deparar muchas sorpresas.

Pocas conclusiones se pueden sacar de esta partida, desplegu√© mis minis tratando de cubrir tres cuartas partes de los puntos de objetivo, rapi√Īe todo lo que pude con las minis con las que pod√≠a puntuar y en vista de que mi rival no quiso arriesgar a su gente, yo tampoco le busqu√©, tratando de que mi gente llegase en perfectas condiciones a la partida final. La cautela de mi rival la vi normal, ya que a√ļn le quedan otras dos partidas m√°s para terminar las partidas obligatorias de esta minicampa√Īa y no quer√≠a hipotecar esos dos enfrentamientos con una banda diezmada por tratar de rascar alg√ļn punto extra de victoria en √©sta. Su gente iba poco equipada, ya hab√≠a conseguido una motosierra y un fulano ‚Äúc√≥ctel molotov con patas‚ÄĚ, pero como no lleg√≥ al combate cuerpo, poco pudo hacer para sacar r√©dito a esas dos minis. Con las chapas obtenidas en esta partida, seguro que podr√° reforzar su arsenal y dar m√°s guerra en las partidas que le quedan.


-   ¬ŅPero se puede saber a quien co√Īo le compraste las putas balas‚Ķ?. Clint estaba grit√°ndole a Pitt a menos de un palmo de su cara y con cada palabra hac√≠a que √©ste reculase un paso m√°s, hasta que qued√≥ arrinconado contra la pared y sin poder moverse
-   Pues‚Ķ, no se jefe, me fui a la zona de los chatarras, donde siempre, estuve toda la ma√Īana recorri√©ndome los garitos de esta gente buscando quien me vendiese balas nuevas para tu fusco y el bicho que le pillamos a la Danny- Pitt el Bizco no paraba de echar miradas nerviosas a su alrededor buscando quien le respaldase, pero la pe√Īa no estaba muy por la labor de salvarle el culo y atraer atenci√≥n indeseada del jefe hacia ellos. Y no era para mero, pocas veces hab√≠a visto ‚Äúal Guapo‚ÄĚ tan encabronado
-   El nombre‚Ķ, dame el puto nombre‚Ķ .
-   No, no lo se‚Ķ, joder era un Chatarra medio monguer jefe, ten√≠a un brazo que no pod√≠a mover y le ca√≠a baba por un lado de la boca. Como el pavo aquel que tuvimos de cocinero antes que el Oliver, el Chicote aquel, despu√©s de que se qued√≥ tarumba cuando aquel fulano le peg√≥ un hosti√≥n en la mollera‚Ķ - Pitt no dejaba de rajar, tratando de dar con la tecla que calmase a Clint- Los no se qu√© del agua, los kies del charco‚Ķ, algo de eso jefe‚Ķ
-   ¬ŅLos chicos de la charca‚Ķ?, susurr√≥ peligrosamente bajo Clint
-   Sssssi, esos jefe, el fulano era de esos k√≠es.

Clint respir√≥ profundamente, solt√≥ el aire poco a poco y negando con la cabeza, retrocedi√≥ de nuevo hasta su mesa, cogi√≥ el pu√Īado de balas que encarg√≥ a Pitt comprar y en cuanto las apret√≥ en su pu√Īo, lo lanz√≥ contra su cara. Pitt sali√≥ despedido volando por los aires y cay√≥ pesadamente un par de metros m√°s all√° totalmente inconsciente.

-   Hay que ser tontolapoya para ir a comprarle balas a unos fulanos a los que les sobas los morros un par de semanas antes-, Clint le escupi√≥ encima al inconsciente Pitt y fue a por su sombrero. ‚Äď Danny, Susi, Samantha y Oliver, venid conmigo, vamos a hacer que esos jueputas se coman estas putas balas y nos devuelvan hasta la √ļltima chapa que le tangaron a este gilipollas el otro d√≠a‚Ķ

Y el resto ya es historia. ¬ŅQu√© no sab√©is lo que pas√≥?, pues co√Īo por una botella de Cienfugos el viejo Sajarratas os lo cuenta.... .Joder, pues como que estuvo a punto de liarse una buena zocolomocha en los puestos que montan los Chatarreros. El Clint acus√≥ a unos jueputas de esos de venderles balas pochas a posta y cuando el cabr√≥n que hab√≠a en el puesto se ri√≥ en su puta cara, ‚Äúel Guapo ni se inmut√≥‚ÄĚ, hizo que su pe√Īa tirase al suelo al fulano y le sujetaran para que no pudiera menearse, y con toda la calma del mundo, el muy cabr√≥n tir√≥ de su escopeta de doble ca√Ī√≥n, le enca√Īon√≥ hasta apoyarle la bicha en la puta jefe y click, clack‚Ķ, amartill√≥ los dos ca√Īones y zaaaaasca, apret√≥ los dos de golpe
El otro hijoputa se me√≥ bien meado‚Ķ, ech√≥ una meada m√°s gorda que agua tiene la puta charca al lado de la que viven esos k√≠es, pero oye, no se puede quejar, que a parte de chamuscarse la cara un poco, es lo √ļnico que pas√≥‚Ķ . En una paeque√Īa parte porque las balas que le vendieron a la pe√Īa de la Sander eran una puta mierda y no le volaron la cabeza y sobre todo porque aparecieron los Jueces dispuestos a jodernos la diversi√≥n a todos, cuando el Oliver ya estaba con los cuchillos de trinchar dispuesto a cortarle las godanas, las gopanas, las‚Ķ, bueno, ya me entend√©is lo que le quer√≠an cortar al fulano ese. El caso es que al final, obligaron al chaval a devolver la pasta de las balas a la pe√Īa de la Sander, que como se demostr√≥ eran puta mierda y los Jueces le dijeron muy seriamente que se hab√≠an quedado con su puta cara y que se volv√≠an a escuchar hablar de que iban por ah√≠ vendiendo balas pochas, la siguiente que iba a ver era una de las suyas dentro de su puta cabeza‚Ķ

Así que con lo que ahora se está cociendo en Puentechatarra, el nombre de esta gente está empezando a sonar fuerte y seguro que vamos a verles metidos en toda esa mierda que salpica

     
I
* madrid Suber
Alférez (3363 puntos)

#23
25/05/17, 21:11
Me encanta, partidaza, por lo que se ve :). Encima con esa mesa tiene que ser una gozada. Genial :cc

     

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